Un estudio de cohorte retrospectivo realizado en adultos estadounidenses con cirrosis por investigadores del Brigham and Women's Hospital (Estados Unidos) revela que el tratamiento con el betabloqueante carvedilol se asoció con tasas significativamente menores de eventos de descompensación graves, como acumulación de líquido, hemorragia o infección, en un plazo de seis meses, en comparación con quienes tomaban nadolol o propranolol.