Una investigación de la Universidad de Burdeos y el Centro Hospitalario Universitario de Burdeos (Francia) sugiere que la interrupción del tratamiento con estatinas para reducir el
colesterol en personas mayores de 75 años no es inferior a la continuación del mismo en términos de mortalidad, pero tampoco
mejora la calidad de vida y los autores subrayan que la decisión de dejar la medicación debe consultarse con el médico.