Archivo - Pareja durmiendo ne la cama con su mascota. Perro, dormir. - ECLIPSE_IMAGES/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 27 Feb. (EDIZIONES) -
Tener pareja y dormir con ella no siempre es sinónimo de un buen sueño. Existe un fuerte nexo entre el amor y la calidad del sueño que ha constatado la Ciencia en numerosas ocasiones y, probablemente, esta relación coincida con la presencia o ausencia del estrés y con nuestro sentido de la felicidad. Pero también las investigaciones se han fijado en si puede beneficiarnos el dormir con nuestra mascota y no es lo mismo hacerlo con un perro que con un gato.
Así lo advierte durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus Merijn Van de Laar, que es científico y terapeuta del sueño y autor de 'Cómo dormir como un cavernícola' (Editorial Entremares).
Sobre el tema de dormir en pareja mantiene que hay conclusiones científicas al respecto. Mientras que algunos estudios demuestran una mayor comodidad, un menor estrés, una mayor sensación de seguridad, y que dormir en pareja puede mejorar la calidad del sueño, otros trabajos científicos constatan más despertares fruto de los ronquidos de la pareja, así como por los movimientos del otro, y especialmente entre las personas con sueño ligero.
"Muchos de los que dicen dormir bien también confesaron satisfacción con sus relaciones. La buena experiencia romántica, asimismo, se asocia a largas duraciones del sueño. Tener una buena relación conduce al buen sueño, a un menor estrés diario ya que propicia mejores descansos; no hay que olvidar que algunas relaciones pueden ser muy complicadas", señala.
En general, dice que si ambos duermen razonablemente bien, la intimidad puede influir positivamente en el sueño y en la salud emocional. "De lo contrario, soluciones como mantas separadas o camas articuladas pueden ser útiles", apuesta este experto.
SI DUERMES MAL TU RELACIÓN PUEDE ESTAR PEOR
Pero es que, además, este científico y terapeuta del sueño llama la atención sobre el hecho de que dormir mal también puede contribuir a los problemas en una relación porque "cuanto más cansado te sientes a causa de tus problemas para dormir, quizás te veas menos inclinado a considerar el punto de vista ajeno".
Según prosigue Merijn Van de Laar, "los problemas de sueño llevan al mal humor y a la falta de consideración", de manera que "los conflictos no se resolverán como deberían si alguno de los cónyuges duerme mal"; no obstante, afirma que "si los dos duermen bien, los conflictos tendrán una tendencia a la solución".
Es más, recuerda que se dice a menudo que 'jamás deberías acostarte tras tener una discusión', ya que "los recuerdos negativos tardan más en borrarse durante el sueño, causando que perduren". Igualmente, sostiene que la pérdida de un amor, o el fin de una relación sentimental, con frecuencia llevan a una persona a pasar peores noches.
LA FALTA DE SUEÑO AFECTA A LA SALUD SEXUAL
Otro de los temas que suele preocupar es el sueño y la actividad sexual y por eso Merijn Van de Laar hace hincapié en que "no dormir lo suficiente puede ir en detrimento del deseo sexual y de la excitación en mujeres; mientras que el caso de los hombres, la falta de descanso lleva al sueño fragmentado y a la disfunción eréctil".
Dormir bien, según continúa, y en cantidades justas, promueve una mejor vida sexual. Pero también resalta que la falta de sueño crónica puede disminuir la testosterona en los hombres, aparte de reducir la libido y el deseo sexual tanto en hombres como en mujeres.
"El sexo con otra persona puede ser muy beneficioso para el sueño, especialmente cuando se alcanza un orgasmo y se está emocionalmente satisfecho con el sexo, y la masturbación también puede tener un efecto positivo. La satisfacción sexual y la conexión amorosa conducen a una mayor seguridad psicológica, provocando que se duerma mejor", remarca este experto en sueño.
Subraya aquí que las hormonas en este punto influyen, y que al tener un orgasmo hay una liberación de oxitocina en el cuerpo, así como una disminución de cortisol, que aparecen para regular el estrés: "Niveles muy altos de oxitocina llevan a una mejor calidad de vida y a menos estrés. Parece que los efectos tanto físicos como psicológicos del sexo, mientras sea satisfactorio, son naturales promotores del sueño".
Mantiene en el libro, por otro lado, que una buena calidad del sueño subjetivo mejora el atractivo físico, y mientras, las personas privadas de sueño pueden presentar unos párpados más caídos y los ojos más enrojecidos e hinchados, ojeras más oscuras, piel más pálida y las comisuras de la boca más caídas.
¿Y DORMIR CON UNA MASCOTA?
Pero es que, además, este experto pone sobre la mesa que el 56% de quienes tienen una mascota duermen con ellas. "Parece que no deja ningún impacto negativo mientras el perro tenga más de seis meses. Sin embargo, si duerme toda la noche con nosotros puede bajar la calidad del sueño objetivo", advierte.
Eso sí, sostiene que en el caso de quienes duermen con su gato, dado que estos son animales más nocturnos puede cambiar la historia y no ser tan beneficiosa su compañía por las noches ya que pueden producirse más interrupciones nocturnas, dado que los 'mininos' están más alerta, y se pasean más, mientras descansan sus dueños.