El uso de una novedosa técnica denominada ratio de flujo cuantitativo (QFR) para identificar y medir con precisión la gravedad de las obstrucciones arteriales puede dar lugar a una mejora significativa de los resultados tras una intervención coronaria percutánea (ICP), según un nuevo estudio realizado por el Mount Sinai Healty System (Estados Unidos) y publicado en la revista 'The Lancet'.