Archivo - Anatomía de la vesícula biliar de órganos internos humanos - MAGICMINE/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Cuando aparece un estrechamiento u obstrucción en los conductos biliares, los médicos se enfrentan a una pregunta clave: ¿hay un cáncer detrás o se trata de un problema benigno? La zona en la que se producen estos bloqueos es difícil de explorar y obtener muestras claras no siempre es sencillo, lo que añade dudas al diagnóstico y puede retrasar decisiones importantes en un tumor poco frecuente pero agresivo.
UNA PRUEBA MOLECULAR QUE VE CÁNCER DONDE LA BIOPSIA NO LLEGA
Científicos del UPMC Hillman Cancer Center y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) han desarrollado BiliSeq, una prueba molecular que detecta el cáncer de las vías biliares con el doble de sensibilidad que la prueba estándar, lo que proporciona a los médicos una imagen más precisa del diagnóstico del paciente.
Publicado en 'Gastroenterology', la revista insignia de la Asociación Americana de Gastroenterología, el estudio evaluó el rendimiento de BiliSeq en la práctica clínica durante seis años en más de 2.000 pacientes en Estados Unidos, analizando cerca de 3.000 muestras de conductos biliares.
DEL 44% AL CASI 90%: CÓMO MEJORA LA DETECCIÓN CON BILISEQ
BiliSeq detectó aproximadamente el 82% de los cánceres de conductos biliares, en comparación con el 44% detectado únicamente mediante patología. Más importante aún, al combinarse con la patología, BiliSeq aumentó la detección de cáncer a casi el 90%, clasificando erróneamente las enfermedades benignas como malignas en raras ocasiones.
Debido a que los tumores de las vías biliares suelen ser pequeños, difíciles de alcanzar y estar rodeados de inflamación o tejido cicatricial, los métodos estándar de biopsia y citología a menudo no permiten a los médicos obtener un diagnóstico claro.
"Durante décadas, en el caso del cáncer de las vías biliares, hemos sabido que una biopsia negativa no siempre descarta la presencia de cáncer", plantea Adam Slivka, profesor de medicina en la División de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición de la Universidad de Pittsburgh. "Esa incertidumbre lleva a repetir las pruebas y, en ocasiones, a realizar cirugías sin obtener respuestas claras".
BiliSeq aborda esta limitación al detectar mutaciones genéticas asociadas al cáncer en el tejido de los conductos biliares. La prueba funciona incluso cuando las células tumorales son escasas, están dañadas o son indistinguibles de la inflamación al microscopio, una limitación clave de la patología tradicional, que puede pasar por alto casos de cáncer y producir resultados falsos negativos.
BiliSeq no es una prueba de detección para la población general. En cambio, se utiliza para pacientes con estrechamiento u obstrucción de las vías biliares que necesitan un diagnóstico más preciso.
Una de las ventajas más importantes de BiliSeq es que proporcionó a los pacientes que esperaban un diagnóstico algo más que una simple respuesta de sí o no. En el estudio, BiliSeq identificó información genética relevante para el tratamiento en aproximadamente uno de cada cinco pacientes. En casi un tercio de esos casos, dicha información llevó a los médicos a modificar la forma en que se gestionaba la atención.
"Ahí es donde realmente se convierte en medicina personalizada", apunta Slivka, director del servicio de gastroenterología de UPMC. Además, los resultados de BiliSeq ya se utilizan junto con la evaluación clínica estándar para ayudar a fundamentar la toma de decisiones sobre trasplantes de hígado en pacientes seleccionados de UPMC.
DE DIAGNOSTICAR MEJORA DECIDIR MEJOR
El estudio también informó sobre el rendimiento de detección de BiliSeq en grupos de pacientes de alto riesgo, incluidos pacientes con colangitis esclerosante primaria (CEP) y pacientes hispanos. En estas poblaciones, la patología por sí sola podría pasar por alto hasta la mitad de los cánceres. Sin embargo, al combinarse con BiliSeq, los médicos pudieron identificar hasta el 86% de los casos de cáncer.
Este trabajo amplía un esfuerzo más amplio de los investigadores de Pitt y UPMC para desarrollar herramientas moleculares que mejoren el diagnóstico y las decisiones de tratamiento del cáncer, incluyendo trabajos previos sobre cáncer de páncreas y quistes precancerosos, desarrollados por Aatur Singhi, profesor asociado de patología en Pitt, director del Laboratorio de Desarrollo de UPMC, quien es coautor del estudio.
El diseño amplio, prospectivo y multiinstitucional hace que los hallazgos sean representativos de la práctica clínica real. "Recibimos y analizamos muestras de pacientes en centros médicos de todo el país", finaliza Slivka. "Para estos pacientes, BiliSeq significa menos pruebas, menos tiempo de espera y más opciones".