Las caries no tratadas en los dientes de leche de los niños pueden provocar sensibilidad de frío o calor, molestias al masticar e incluso dolor persistente que altere el descanso o haga que rechacen determinados alimentos, según la jefa de Sección de Urgencias y Consultas Pediátricas del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, Mª Jesús Cuscó.