Levantarse sin prisas o mantener una buena hidratación, ayudan a sufrir menos mareos al incorporarse rápido

Archivo - Hombre levantándose.
Archivo - Hombre levantándose. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / JELENA DANILOVIC
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Publicado: lunes, 23 febrero 2026 12:48

MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

Levantarse sin prisas o una hidratación adecuada, entre otras medidas, ayudan a reducir las probabilidades de sufrir mareos al incorporarse, según la coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, Susana Torres.

La sensación de mareo al levantarse o al cambiar de postura suele estar relacionada con una adaptación más lenta del organismo al cambio de presión arterial. Durante esos segundos, parte de la sangre tiende a acumularse en las piernas y el cuerpo necesita ajustar con rapidez "el tono de los vasos y la frecuencia cardiaca para mantener el riego cerebral".

"Si este ajuste tarda más de lo esperado, aparece el aturdimiento, la visión borrosa o la sensación de debilidad y, en algunos casos, el desvanecimiento o desmayo", ha continuado Torres.

Asimismo, ha explicado que un episodio aislado "suele tener explicación", pero si se repite, "conviene valorarlo para descartar causas más graves que requieren seguimiento". En este sentido, ha recomendado "prestar atención a la frecuencia, la duración y los síntomas acompañantes".

Los expertos recomiendan, lo primero, levantarse sin prisas. Al despertarse, conviene sentarse en la cama y apoyar los pies en el suelo. Además, aconsejan esperar unos 30 segundos y, después, ponerse de pie. En caso de que aparezca mareo, es mejor "sentarse otra vez y levantarse de nuevo más despacio". También conviene mover los tobillas arriba y abajo 10 veces, así como apretar las pantorrillas durante unos segundos para facilitar que la sangre suba mejor.

Por otro lado, beber agua de forma regular y tomar un vaso al levantarse puede ayudar a controlar estos mareos. El calor intenso y el alcohol aumentan el mareo al ponerse de pie, por lo que evitar duchas "muy calientes" y "levantarse con calma del baño" puede reducir las probabilidades de sufrir mareo.

Por último, si los mareos empiezan justo después de iniciar o cambiar un tratamiento, conviene comentarlo con un especialista, pero "no se deben suspender medicamentos por cuenta propia".

"Algunos tratamientos pueden contribuir a estos mareos, en especial si bajan la tensión o modifican el equilibrio de líquidos. Por ello, en personas con mareos persistentes, el objetivo pasa por identificar desencadenantes y descartar el origen cardiovascular, metabólico o neurológico", ha añadido la doctora.

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