MADRID, 9 May. (EDIZIONES) - El cansancio persistente es una de las quejas más frecuentes en la práctica clínica, especialmente en determinados momentos del año. Aunque fenómenos como la astenia primaveral no cuentan con una base epidemiológica sólida, sí existe evidencia de que factores como los cambios de luz, el ritmo circadiano, o los hábitos de vida influyen directamente en los niveles de energía.