MADRID, 21 Abr. (EDIZIONES) - Durante años, el síndrome de Dravet -una enfermedad rara, grave, y sin tratamiento efectivo que afecta a cientos de niños en España- ha obligado a centrarse únicamente en controlar las crisis epilépticas devastadoras. Ahora, un cambio de paradigma empieza a tomar forma: una nueva terapia experimental llamada 'zorevunersen' no sólo reduce las crisis epilépticas, sino que al actuar directamente sobre la causa genética de la enfermedad podría mejorar también otros síntomas de esta enfermedad.