Las pruebas de laboratorio son útiles para diferenciar insuficiencias cardiacas de origen cardiológico, disneas o fatigas de otro origen, así como en la realización de un 'screening' de afectación hepática o renal, es decir, en todas las fases de la enfermedad, tanto en la preventiva como en el diagnóstico y tratamiento, según ha manifestado el jefe de Servicio de Cardiología del Hospital de Fuenlabrada de Madrid, Alejandro Curcio.