Prevenir que los niveles altos de glucosa en sangre (prediabetes) se conviertan en
diabetes tipo 2 con cambios en el estilo de vida podría reducir a más de la mitad la huella de carbono asociada con el tratamiento de las complicaciones de la enfermedad, sugiere un estudio de modelado, realizado por los laboratorios Novo Nordisk (Dinamarca), publicado en la revista de acceso abierto
'BMJ Open'.