Las consecuencias de la hipotensión pueden ser especialmente relevantes en órganos sensibles como el riñón, el corazón o el cerebro, ya que esta condición puede favorecer la aparición de alteraciones de la función renal, daño cardiaco o trastornos neurológicos y suele asociarse a una estancia hospitalaria más prolongada, según el jefe asociado del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Arnoldo Santos Oviedo.