ZARAGOZA, 12 Feb. (EUROPA PRESS) - Los comportamientos alimentarios en la infancia no solo influyen en lo que se come en el presente, sino que pueden contribuir a la consolidación de hábitos de salud a largo plazo. Un nuevo análisis del proyecto CORALS, liderado por investigadores del grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) y el área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), ha evaluado cómo distintos rasgos del comportamiento alimentario se relacionan con la calidad de la dieta en niños y niñas de entre 3 y 6 años.