Archivo - Imagen de recurso de una videoconsulta. - FREEPIK - Archivo
MADRID 13 Ago. (EUROPA PRESS) -
El director médico de Sanitas, Parham Khosravi, ha destacado el papel de la videoconsulta durante las vacaciones de verano, ya que permite mantener el contacto con profesionales sanitarios con independencia del lugar en el que se encuentre el paciente.
Sin embargo, ha advertido de que no sustituye la atención presencial cuando existe una urgencia, se requiere exploración física o hacen falta pruebas diagnósticas inmediatas, pero sí resulta útil para orientar muchos procesos leves y hacer seguimiento de patologías conocidas.
"La videoconsulta tiene un gran valor porque ayuda a tomar decisiones a tiempo. En verano, un paciente puede estar a cientos de kilómetros de su centro habitual y necesitar saber si una lesión cutánea evoluciona bien, si debe ajustar una pauta o si unos síntomas requieren atención presencial. Esa primera valoración evita esperas innecesarias y, sobre todo, ayuda a distinguir lo que es posible seguirse desde la distancia de lo que necesita exploración directa", ha explicado Khosravi.
Según el especialista, entre los problemas que suelen poder abordarse mediante videoconsulta se encuentran los procesos respiratorios leves, molestias digestivas sin signos de alarma, irritaciones o lesiones cutáneas, picaduras, quemaduras solares superficiales, conjuntivitis leves, dudas sobre medicación habitual o seguimiento de enfermedades crónicas estables. También es útil para revisar resultados ya disponibles, resolver dudas tras una consulta previa o comprobar la evolución de un tratamiento.
No obstante, existen situaciones que no deben demorarse. "Dolor torácico, dificultad respiratoria, fiebre persistente, pérdida de fuerza, confusión, dolor abdominal intenso, deshidratación, reacción alérgica relevante, traumatismos importantes o empeoramiento brusco de una enfermedad conocida requieren atención presencial urgente. La videoconsulta orienta, pero no debe retrasar la asistencia cuando hay señales de alarma", añade Khosravi.
"Las nuevas tecnologías permiten que la atención digital sea más precisa y esté mejor conectada con la parte asistencial. Las herramientas que hemos desarrollado en Sanitas se han puesto en marcha bajo estrictos criterios de privacidad y seguridad para proteger la información médica compartida por los pacientes a través de las plataformas digitales que conforman nuestro ecosistema Blua, lo que garantiza una gestión responsable de los datos de salud. La clave es que la tecnología no se quede en una pantalla: debe ayudar al profesional a decidir mejor y al paciente a sentirse acompañado, aunque esté lejos", concluye el director de Estrategia IT de Sanitas, Oliver Crespo.
CRITERIOS ANTES DE SOLICITAR UNA VIDEOCONSULTA
Ante esta tesitura, los especialistas de Sanitas recomiendan tener en cuenta varios criterios antes de solicitar una videoconsulta durante las vacaciones. El primero de ellos es tener síntomas claros y bien localizados, ya que la consulta 'online' resulta más eficaz cuando el paciente es capaz de explicar desde cuándo ocurre, cómo ha evolucionado y qué factores lo empeoran o alivian.
Además, en lesiones cutáneas, picaduras, erupciones o quemaduras leves, una fotografía nítida, con buena luz y tomada desde distintas distancias facilita la valoración.
Durante la consulta es importante tener disponible el nombre de los tratamientos, dosis y posibles alergias. En vacaciones, los cambios de horario, dieta o actividad pueden alterar la toma de medicación y generar dudas que conviene resolver.
Por último, las analíticas o informes recientes contribuyen contextualizar mejor la consulta. Si el profesional dispone de esta información, la videoconsulta resulta esencial para decidir los siguientes pasos.