Archivo - El gazpacho cuenta con ingredientes que interactúan para multiplicar sus beneficios individuales, según una especialista - HI-PHOTO/ISTOCK - Archivo
MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
La profesora de Nutrición de la Universidad Europea, Luisa Andrea Solano, ha destacado que el gazpacho es un plato que cuenta con ingredientes "que interactúan para multiplicar sus beneficios individuales", lo que denomina "sinergia nutricional".
"Muchos de los compuestos saludables del tomate y el pimiento, como los carotenoides, necesitan grasa para que el organismo los absorba correctamente", ha señalado, especificando al respecto que "la incorporación de aceite de oliva virgen extra aumenta significativamente la disponibilidad de estos compuestos en el cuerpo, lo que favorece su absorción intestinal y optimiza el aprovechamiento de todos sus nutrientes".
Solano, que ha afirmado que esta receta "presenta un perfil idóneo para la hidratación al contener entre un 90 y un 95 por ciento de agua y minerales esenciales de forma natural", ha explicado que "su verdadero valor radica en que aporta nutrientes y compuestos protectores sin necesidad de azúcares añadidos".
APORTA ANTIOXIDANTES
Además, ha sostenido que aporta antioxidantes como el licopeno, que es un pigmento natural responsable del color rojo del tomate y que "destaca como uno de los protectores celulares más potentes de la dieta mediterránea". "Aunque ningún alimento sustituye a la crema de protección solar, el consumo regular de alimentos ricos en licopeno contribuye de forma directa a mejorar las defensas naturales de nuestra piel frente a la radiación ultravioleta", ha añadido.
De hecho, esta especialista ha puesto de manifiesto que, en este plato tradicional, el citado compuesto trabaja de forma conjunta con la vitamina C del pimiento y la vitamina E del aceite para blindar las células contra el daño del sol.
En cuanto a la forma de consumirlo, ha señalado que el gazpacho envasado puede ser una alternativa tan saludable como la receta doméstica siempre y cuando el consumidor aprenda a interpretar correctamente el etiquetado. Para ello, aconseja fijarse en que la lista de ingredientes sea corta y reconocible, y que priorice el aceite de oliva virgen extra o virgen frente a otras grasas de menor calidad.
"Asimismo, es recomendable descartar aquellos productos que contengan almidones o azúcares añadidos, y cuya cantidad de sal sea superior a los 0,75 gramos por cada 100 mililitros", ha continuado para, por otra parte, rechazar que este plato sea excesivamente calórico, ya que su aporte habitual oscila entre las 50 y las 100 kilocalorías por cada 100 mililitros.