Archivo - Cintura, obesidad. - FREDFROESE/ISTOCK - Archivo
MADRID, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
Una investigación del Colegio Americano de Cardiología ha destacado la importancia de ir más allá del índice de masa corporal (IMC) para evaluar obesidad y sobrepeso, factores comunes de riesgo cardiovascular, y tener en cuenta también la distribución de la grasa y el exceso de grasa abdominal, midiendo la circunferencia de la cintura (CC) y el índice cintura-cadera (ICC).
El estudio, publicado este martes en 'Journal of the American College of Cardiology' (JACC), añade nueva evidencia sobre la utilidad de complementar con otras mediciones al IMC, que se ha utilizado de forma tradicional para determinar el sobrepeso o la obesidad, pero no considera la distribución de la grasa corporal.
"Es hora de dejar de centrarnos exclusivamente en el índice de masa corporal", ha subrayado el editor jefe de JACC y profesor titular en la Facultad de Medicina de Yale, Harlan M. Krumholz. Según recoge el trabajo, tener en cuenta la grasa abdominal puede llegar a reclasificar el riesgo definido por los umbrales del IMC.
"Observamos individuos con peso clínicamente normal que presentaban una elevada grasa abdominal y un ICC alto, lo que los asociaba con un mayor riesgo en la mayoría de los resultados", ha señalado el director de investigación clínica del Centro Ciccarone de Johns Hopkins para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, Michael J. Blaha, autor principal del estudio.
Para llegar a esta conclusión, el equipo ha analizado a más de 260.000 personas durante una media de 20 años. En concreto, ha evaluado datos sobre circunferencia de la cintura o índice cintura-cadera, así como al menos uno de nueve parámetros cardiovasculares relativos a tiempo hasta el primer infarto de miocardio fatal y no fatal, accidente cerebrovascular fatal y no fatal, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular, enfermedad coronaria total (EC), enfermedad cardiovascular total (ECV), mortalidad por EC, mortalidad por ECV y/o mortalidad por todas las causas.
RESULTADOS
Los resultados muestran que, en individuos con peso normal según el IMC, el cinco por ciento tenía una circunferencia de cintura elevada, al tiempo que el 18 por ciento tenía un índice cintura-cadera elevado. Entre aquellos con sobrepeso, el 39 por ciento tenía una CC elevada y el 40 por ciento un ICC elevada. Entre aquellos con obesidad, el nueve por ciento tenía una CC baja y el 45 por ciento una RCC baja.
En individuos con peso normal según el IMC, el cinco por ciento tenía una circunferencia de cintura elevada y el 18 por ciento una relación cintura-cadera elevada. Entre aquellos con sobrepeso, el 39 por ciento tenía una CC elevada y el 40 por ciento un ICC elevado. Entre aquellos con obesidad, el nueve por ciento tenía una CC baja y el 45 por ciento un ICC bajo.
Las personas con peso normal o sobrepeso y una circunferencia de cintura o índice cintura-cadera elevados, según la definición clínica, presentaron un riesgo entre un 15 y un 50 por ciento mayor para la mayoría de los nueve parámetros cardiovasculares estudiados.
No se observó que las personas con obesidad y una circunferencia de cintura baja presentaran un riesgo significativamente diferente en comparación con aquellas con peso normal y una circunferencia de cintura baja, excepto en el caso de la mortalidad por todas las causas, para la que el riesgo fue significativamente menor.
"Nuestros hallazgos resaltan la importancia crucial de identificar la grasa abdominal elevada, incluso en personas con un IMC normal o con sobrepeso. Basarse únicamente en el IMC puede llevar a una clasificación errónea del riesgo cardiovascular en una amplia gama de resultados cardiovasculares", ha aseverado la autora principal del estudio Zeina A. Dardari.
Los investigadores han recomendado a los médicos que consideren la distribución de la grasa abdominal en todo el espectro del IMC al evaluar el riesgo cardiovascular.
RESULTADOS ROBUSTOS, PERO CON LIMITACIONES
La endocrina y coordinadora de la Unidad de Obesidad del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Andreea Ciudin, ha valorado el estudio en declaraciones a SMC España y ha afirmado que los resultados son robustos, dado que examina nueve resultados cardiovasculares y de mortalidad en una población amplia.
"Esto tiene una ventaja práctica importante: medir el perímetro de la cintura es barato y calcular el índice cintura-cadera es igual de rápido que el IMC. Por ello, tanto los resultados como cada vez más las opiniones de expertos apoyan incorporar rutinariamente alguna medida de adiposidad central en la evaluación clínica, especialmente en prevención cardiovascular", ha resaltado.
Sin embargo ha precisado que presenta "varias limitaciones", entre ellas, que se trata de un estudio observacional, así como la falta de información sobre la actividad física, dieta y genética de la obesidad; el hecho de que el perímetro de la cintura y el índice cintura-cadera se midieron solo una vez y se desconoce cómo evolucionaron a lo largo del seguimiento.
Además, ha señalado que el tiempo de estudio fue muy largo y se mezclan hábitos de vida de varias generaciones, particularidades culturales y cambios en el tiempo que han podido influir; y que el ICA es más sensible que el RCC y el CC.
El jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición en el Complejo Hospitalario de Ferrol (CHUF) y presidente de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), Diego Bellido, también en declaraciones a SMC España, ha puesto en valor las implicaciones del estudio en la práctica clínica, puntualizando que los resultados no son nuevos.
"Medir la cintura es barato, rápido y factible en Atención Primaria, cardiología preventiva, endocrinología y medicina interna. No se trata de abandonar el IMC, sino de complementarlo. En la valoración de riesgo cardiovascular, especialmente en prevención primaria, deberíamos prestar más atención a dónde se acumula la grasa, no solo a cuánto pesa una persona", ha detallado.
Por su parte, el responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Cristóbal Morales, en declaraciones a SMC España, ha considerado el estudio "muy relevante e importante".
"Nuestra cintura (grasa abdominal) nos revela el verdadero riesgo cardiovascular oculto. La báscula no es suficiente y es imprescindible conocer no solo el peso, sino la composición corporal, la grasa abdominal, que es más dañina para nuestro corazón", ha referido.