La menopausia tiene una fecha concreta, pero sus síntomas pueden empezar hasta 10 años antes

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Publicado: miércoles, 12 agosto 2026 11:41

   MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La ginecóloga del Hospital Quirónsalud Vitoria (Álava), la doctora Laura Barbero, ha aclarado que existe "un error de concepto" en relación con la menopausia, ya que esta "es realmente la fecha de la última regla", por lo que "no es una etapa, es una fecha concreta".

   Por tanto, ha manifestado que la confusión existente alrededor de la menopausia, que se produce, de media, a los 50 años, se observa "incluso en la forma de nombrar este proceso". En este sentido, ha indicado que "suele asociarse al momento en el que desaparece la menstruación, pero los cambios hormonales pueden empezar mucho antes".

   "Alteraciones del sueño, sofocos puntuales, irritabilidad, cambios en el ciclo menstrual, palpitaciones o dificultad para concentrarse son algunas de las señales que muchas mujeres comienzan a notar años antes de la última regla", ha concretado, para añadir que este periodo que se prolonga hasta después de la menopausia se denomina climaterio y también incluye cambios en el estado de ánimo y disminución de la libido.

   Según ha expuesto Barbero, "el climaterio suele comenzar unos 10 años antes de la última regla y se alarga hasta el final de la vida de la mujer". Durante el mismo, "es muy frecuente que los síntomas aparezcan de forma intermitente", ha explicado, tras lo que ha señalado que "hay etapas en las que la mujer se encuentra totalmente asintomática y otras temporadas donde aparecen este tipo de síntomas".

   "Esta evolución irregular se debe a que la función ovárica no desaparece de manera lineal", ha continuado, al tiempo que ha indicado que "en los años previos a la menopausia pueden alternarse ciclos con niveles hormonales normales y otros en los que los estrógenos comienzan a disminuir". "Por eso, algunas mujeres sienten que unos meses se encuentran bien y otros no tanto", ha sostenido.

MUCHAS MUJERES REFIEREN LA DENOMINADA 'NIEBLA MENTAL'

   Para profundizar en la sintomatología, se ha referido a la denominada 'niebla mental', y es que "algunas mujeres describen olvidos cotidianos, sensación de lentitud o dificultad para concentrarse". Esta "no es ninguna enfermedad ni tampoco es un diagnóstico formal, pero sí que es un síntoma que las mujeres refieren de forma consistente en las consultas", ha asegurado, para afirmar que "puede estar relacionada con problemas de concentración, alteraciones emocionales o falta de descanso, especialmente cuando existen despertares nocturnos".

   Junto a ello, ha apuntado que la disminución hormonal también puede provocar otros cambios progresivos, como "pérdida de elasticidad de la piel, sequedad vaginal, molestias en las relaciones sexuales, infecciones urinarias recurrentes o problemas de incontinencia". "A largo plazo, también pueden aparecer cambios relacionados con la salud ósea y cardiovascular", ha añadido.

   "Hay una disminución de la densidad mineral ósea y una serie de cambios que pueden aumentar el riesgo cardiovascular", ha insistido esta especialista, y es que "pueden producirse, además, cambios en el perfil lipídico, como aumento de triglicéridos y colesterol LDL, disminución del colesterol HDL o mayor resistencia a la insulina".

   Tras exponer que "muchas mujeres también notan cambios en el peso o en la composición corporal", ya que la menopausia "puede modificar la distribución de la grasa", ha puesto de relieve la necesidad de no vivir este periodo "con desinformación o con resignación". "La primera recomendación pasa por controlar los factores de riesgo cardiovascular, mantener un peso saludable y prestar atención a parámetros como la tensión arterial, el colesterol o la glucosa", ha subrayado.

   Además, ha expuesto "medidas no farmacológicas con evidencia", que son "la dieta mediterránea y la práctica regular de ejercicio". Este último "debería combinar actividad aeróbica, trabajo de fuerza muscular y ejercicios de equilibrio y coordinación", ha incidido.

   Por último, ha señalado que existen también distintas opciones terapéuticas, hormonales y no hormonales, que deben valorarse de forma individual en función de la edad, los síntomas, los antecedentes personales y las necesidades de cada mujer. "El objetivo es identificar y tratar los síntomas que afectan a la calidad de vida de la mujer", ha concluido.

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