Los excesos alimentarios y los cambios de hábitos durante las vacaciones pueden afectar al intestino

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Publicado: lunes, 10 agosto 2026 13:51

MADRID 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

La gastroenteróloga, fundadora y directora de MGA Healthy Digest, Malena García, ha advertido de que algunas molestias, como la hinchazón abdominal, las piernas pesadas o la falta de energía, pueden estar relacionadas con un intestino sometido a excesos alimentarios y cambios de hábitos durante las vacaciones.

En este contexto, ha explicado que el aumento del consumo de alcohol, refrescos, fritos, helados industriales y alimentos ultraprocesados, unido a la falta de horarios, las comidas copiosas y una hidratación insuficiente, puede favorecer un estado de inflamación de bajo grado que termina afectando mucho más que al aparato digestivo.

"La mayoría de las personas piensa que el calor explica por sí solo el cansancio, la hinchazón o la sensación de pesadez que aparecen en verano. Sin embargo, con mucha frecuencia vemos en consulta que el intestino también está detrás de estos síntomas. Una alimentación rica en ultraprocesados, alcohol y azúcares puede alterar la microbiota, dificultar la digestión y favorecer procesos inflamatorios que repercuten en todo el organismo", ha detallado García.

Así, la experta ha recordado que la evidencia científica ha demostrado que el intestino mantiene una estrecha relación con el sistema inmunitario, el metabolismo e incluso con el funcionamiento del cerebro a través del conocido eje intestino-cerebro. Cuando este equilibrio se altera, el cuerpo empieza a enviar señales que muchas veces pasan desapercibidas o se atribuyen únicamente al calor.

SEÑALES DE QUE EL INTESTINO PODRÍA ESTAR PIDIENDO AYUDA

Según García, el abdomen hinchado durante todo el día es probablemente el síntoma más frecuente en verano. No siempre responde a una acumulación de grasa ni tampoco a una verdadera retención de líquidos. Las digestiones pesadas, el exceso de bebidas con gas, el alcohol, los alimentos ricos en sal y determinados carbohidratos fermentables pueden provocar distensión abdominal y sensación de vientre inflamado.

"Muchas personas confunden hinchazón abdominal con retención de líquidos. Son procesos distintos y, en numerosas ocasiones, la sensación de abdomen inflamado tiene mucho más que ver con cómo está funcionando el intestino que con el calor", señala García.

Además, sentirse sin energía tras una comida copiosa es relativamente frecuente, pero cuando ocurre de forma repetida puede ser una señal de que el sistema digestivo está trabajando en exceso.

La experta también subraya que los helados industriales, refrescos y postres ricos en azúcares producen picos rápidos de glucosa que, poco tiempo después, pueden traducirse en nuevas ganas de comer. "El problema no es disfrutar de un helado de forma ocasional. Lo que realmente favorece la inflamación es convertir este tipo de productos en una rutina diaria durante varias semanas", advierte la doctora.

Por último, afirma que la salud digestiva también se refleja en la piel. Las dietas con exceso de alcohol, azúcar y ultraprocesados pueden favorecer la deshidratación, empeorar algunos procesos inflamatorios cutáneos y hacer que la piel pierda luminosidad.

LA DIETA MEDITERRÁNEA SIGUE SIENDO LA MEJOR ALIADA

Frente a los excesos habituales del verano, la gastroenteróloga recuerda que no existen alimentos milagro ni dietas antiinflamatorias exprés. La mejor estrategia sigue siendo mantener un patrón de alimentación basado en verduras, frutas enteras, legumbres, pescado, aceite de oliva virgen extra, frutos secos y una adecuada hidratación.

"No se trata de prohibir ni de vivir las vacaciones con restricciones. Se trata de mantener un equilibrio. Disfrutar de un aperitivo o de una comida especial forma parte del verano, pero cuando el exceso se convierte en hábito, el intestino acaba pasándonos factura. Escuchar las señales del cuerpo y cuidar la salud digestiva también es una forma de disfrutar más de las vacaciones", concluye García.

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