Ver puntos negros flotando o destellos de luz puede parecer algo sin importancia, pero en muchos casos es la manifestación de un desprendimiento de vítreo, un proceso muy frecuente a partir de los 50 años. Reconocer los síntomas a tiempo, y acudir al especialista puede marcar la diferencia entre una evolución benigna, y una urgencia oftalmológica con riesgo de pérdida visual.