Archivo - Salón con la televisión encendida sin que nadie la utilice. - DEMAERRE/ISTOCK - Archivo
MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
Hay personas que empiezan un capítulo y acaban viendo tres o cuatro seguidos sin darse cuenta; aunque parezca solo una costumbre de ocio, para algunos se convierte en algo difícil de controlar.
Lo más inquietante del 'Binge-watching' o maratón de series es que este comportamiento no siempre responde a aburrimiento o a falta de cosas que hacer. En muchos casos, la necesidad de seguir viendo no está impulsada por el entretenimiento, sino por algo más íntimo. Y eso es justo lo que un estudio reciente ha intentado analizar con datos reales de personas que consumen series de forma intensa.
La COVID-19 obligó a muchas personas a quedarse en casa y a dormir, lo que generó preocupación por la salud mental, especialmente porque las personas también estaban aisladas y angustiadas. Ahora, aunque muchas personas han reanudado sus actividades diarias, algunas abusan de la televisión hasta el punto de volverse adictas, experimentando obsesión, un aumento en el consumo de televisión y un impacto negativo en su vida diaria.
LA DIFERENCIA ENTRE “VER MUCHO” Y “NO PODER PARAR”
Para comprender cómo funciona la adicción a los maratones de series investigadores de la Universidad de Huangshan en China, encuestaron a 551 adultos que eran grandes consumidores de televisión, que veían series durante al menos 3,5 horas al día y veían más de cuatro episodios por semana. Les hicieron preguntas para evaluar su comportamiento adictivo, la soledad y sus motivos para los maratones de series.
De los encuestados, 334 (61%) cumplían los criterios de adicción a los atracones de televisión. Entre estos encuestados, una mayor soledad se correlacionó significativamente con mayores niveles de adicción a los atracones de televisión y soledad, mientras que quienes no cumplían los criterios de adicción no mostraron la misma asociación.
Por lo tanto, los científicos teorizaron que los adictos a los atracones de televisión podrían tener mentalidades y motivaciones específicas, distintas de las de los participantes que también veían mucha televisión, pero sin ninguna adicción.
Concretamente, descubrieron que la adicción a mirar compulsivamente series está asociada con la soledad, según un estudio de publicado en la revista de acceso abierto 'PLOS One'.
LA SOLEDAD Y EL ESCAPE EMOCIONAL DETRÁS DEL BINGE-WATCHING
Al examinar los motivos de la adicción a los atracones de televisión, los científicos encontraron una asociación entre la soledad y las motivaciones de escapismo y de mejora emocional, lo que sugiere que quienes sufren esta adicción podrían estar evitando situaciones negativas y buscando estimular emociones positivas.
Por lo tanto, los autores sugieren que las personas que experimentan mayores niveles de soledad, buscan satisfacción emocional o utilizan los atracones de televisión como mecanismo de escape son más propensas a presentar esta adicción.
EL ESTUDIO SOLO DEMUESTRA UNA ASOCIACIÓN
Este estudio solo pudo demostrar una asociación entre la adicción a los atracones de televisión y la soledad, y se requieren más investigaciones para determinar si la soledad impulsa este comportamiento. Además, los investigadores solo examinaron series de televisión y no tuvieron en cuenta otros comportamientos problemáticos de transmisión de video, por ejemplo, a través de YouTube o TikTok.
Aun así, los hallazgos sugieren la posibilidad de que algunas personas intenten lidiar con la desconexión social aumentando su consumo de medios hasta el punto de la adicción a los atracones de televisión.
Los autores añaden: "Este estudio mejora nuestra comprensión de los atracones de series al diferenciar entre formas adictivas y no adictivas, demostrando que la soledad predice significativamente la adicción a los atracones de series, mientras que el escapismo y la mejora emocional sirven como vías duales de regulación de las emociones".