De la retina al plato: los alimentos que ayudan a proteger tu visión

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Infosalus
Publicado: jueves, 15 enero 2026 8:29

   MADRID, 15 Ene. (EDIZIONES) -

   El ojo es uno de los órganos más singulares del cuerpo humano: transparente, externo, y constantemente expuesto al entorno. La radiación solar, la contaminación, el polen, o el estrés oxidativo lo amenazan a diario, y pueden favorecer la aparición de enfermedades como cataratas, la degeneración macular o DMAE, o bien el ojo seco, entre otras.

   Pero hay una herramienta clave para proteger la visión que muchas veces pasa desapercibida: la alimentación. Qué comemos, y cómo lo hacemos, puede marcar la diferencia entre unos ojos vulnerables, o unos ojos mejor preparados para resistir el paso del tiempo, y frente a las agresiones del entorno.

   Así lo asegura durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus José María Aguilar, oftalmólogo en Cirugía Ocular (Madrid), y miembro de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), con motivo de la publicación de 'Nutrirse con Ciencia' (Lid Editorial).

EL OJO, EL 'ESPEJO' DEL CUERPO

   Sostiene este experto que el ojo es un órgano singular, y su estructura transparente y su ubicación externa lo convierten en una de las zonas del cuerpo más expuestas al entorno. Por eso, mantiene este doctor que una buena visión depende del estado de los tejidos oculares constantemente amenazados por los factores ambientales como la contaminación o la radiación solar, por ejemplo, el polen, etc.

   "La radiación solar atraviesa el ojo, y sobre todo la luz ultravioleta, llegando hasta la retina para poder ver, y pudiendo dañar al ojo. Al pasar por los tejidos, los va oxidando y produciendo cataratas por oxidación externa, por ejemplo", subraya.

   Pero es que también dice Aguilar que el globo ocular presenta una peculiaridad anatómica y es que en él se encuentran representados todos los tipos de tejidos presentes en el organismo humano, lo que hace que, por ejemplo, pueda verse afectado por alteraciones que se originan en el medio interno del cuerpo. "El ojo es el espejo del cuerpo, la imagen de la salud, una ventana de la salud de la persona, por el ojo de ojo se diagnostica AR o retinopatía diabética, por ejemplo, muchas enfermedades del cuerpo tienen reflejo en los ojos y su salud depende de la salud del cuerpo", subraya este especialista.

UNA DEFENSA FRENTE A LAS AMENAZAS DEL DÍA A DÍA

   Por eso hace hincapié en que una alimentación adecuada desempeña un papel clave en la protección de nuestros ojos frente a las amenazas del día a día: "Actúa como defensa tanto ante los agentes físicos y químicos del medioambiente, como ante los productos tóxicos endógenos y los radicales libres generados por procesos metabólicos internos. Estos últimos, responsables del estrés oxidativo, están estrechamente relacionados con el envejecimiento celular y con diversas enfermedades degenerativas, incluidas las que afectan a la visión".

   Según prosigue este reputado oftalmólogo, en el ámbito ocular la oxidación está especialmente relacionada con patologías como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), cataratas, glaucoma, retinopatía diabética, miopía, y síndrome de ojo seco.

   En este contexto, el doctor Aguilar afirma que el cuerpo, para contrarrestar los efectos negativos de los radicales libres de oxígeno dispone de unas moléculas antioxidantes que impiden que los radicales libres oxiden las estructuras celulares, desde vitaminas y proteínas protectoras como la vitamina C o la ferritina, el glutatión, o el ácido úrico, enzimas de reparación como las proteasas o las fosfolipasas, así como antioxidantes no enzimáticos como la vitamina E, los carotenoides, la coenzima Q, y la bilirrubina, entre otros.

PROTEGER LA SALUD OCULAR MEDIANTE LA NUTRICIÓN

   Así con todo, y a la hora de promover la salud ocular mediante la nutrición, este miembro de la SEO considera que debemos mantener una dieta rica en verduras y en frutas, fundamentada en la dieta mediterránea, y también acompañada de legumbres, de pescado y de cereales. "Comer pescado al menos dos veces por semana, si es posible graso (sardinas, caballa, salmón, arenques, rodaballo, atún rojo, por ejemplo) contribuye a la función visual, ya que aporta ácidos grasos omega 3 y zinc, potentes antioxidantes, además de proteínas de buena calidad.

   Pero también habla de comer moluscos y crustáceos, importante fuente de minerales, vitaminas, y ácidos grasos omega-3. "Los compuestos fitoquímicos como la luteína, los carotenos, la zeaxantina, o resveratrol, cuya fuente son las verduras y la fruta, son esenciales para la función visual también. Están presentes en zanahorias, coles, aguacates, espinacas, brócoli, judías verdes, coles, tomates, guisantes, pimientos, espárragos, naranjas, uvas, piña, fresas, etc.

   Por ejemplo, apunta en el libro que la luteína y la zeaxantina, pigmentos presentes en la mácula de la retina, son poderosos antioxidantes y actúan como filtro de la luz, fundamentalmente la luz ultravioleta del sol, uno de los agentes más tóxicos para la mácula y para el cristalino.

   Pero también destaca el papel de los aceites de oliva o de girasol como principal fuente de vitamina E a través de nuestra dieta, "una de las vitaminas con mayor actividad antioxidante"; así como el de los frutos secos, el pan integral, los cítricos, los huevos y los lácteos, ya que aportan nutrientes importantes como el ácido linolénico, la vitamina C, el selenio, y la fibra vegetal.

LA ADMINISTRACIÓN DE SUPLEMENTOS

   Aunque asegura el doctor Aguilar que como mejor se absorben estos compuestos es a través de la dieta, no de los suplementos, sí subraya que, en ciertas ocasiones, el oftalmólogo debe recurrir a la administración de suplementos antioxidantes --en forma de cápsulas habitualmente-- para tratar determinadas patologías como la DMAE.

   "Son particularmente recomendables aquellos con altos contenido en ácidos grasos omega -3, y los que son comercializados por laboratorios especializados en nutrición y en salud ocular. Pero también para la DMAE se emplea mucho la suplementación que puede mejorarse con antioxidantes, como la vitamina C a altas dosis o megadosis. A la vez, siempre se recomiendan dietas ricas en verduras, en frutas, y con suplementos con Omega-3 para la sequedad, y para el ojo seco resveratrol en casos graves", aclara.

   Eso sí, José María Aguilar, oftalmólogo en Cirugía Ocular (Madrid), advierte de que siempre "hay que tener mucho cuidado" y los suplementos deben ser prescritos por un profesional sanitario.

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