Archivo - La distinta composición de la microbiota intestinal ayuda a explicar los diferentes patrones de consumo de alcohol entre los individuos. - SHUTTERSTOCK - Archivo
MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
Durante años, los científicos han estudiado cómo nuestro cuerpo regula el apetito por el azúcar, pero ahora han encontrado algo sorprendente: el mismo sistema podría controlar también el deseo de alcohol. Investigadores de la Universidad de Kioto descubrieron que la proteína FGF21 actúa como un “interruptor” que puede reducir el consumo excesivo de alcohol.
En experimentos con ratones, estimular esta proteína con ciertos azúcares raros logró disminuir el consumo de alcohol, incluso en los animales más “adictos”. Este hallazgo sugiere que modificar la señal metabólica FGF21-oxitocina-dopamina podría convertirse en un nuevo enfoque para tratar la dependencia del alcohol, ofreciendo alternativas que no eliminen el placer de beber.
UNA PROTEÍNA QUE CONTROLA EL DESEO DE ALCOHOL
Mientras investigaban el sistema FGF21-oxitocina-dopamina, un mecanismo que regula el apetito por el azúcar, un equipo de investigadores de la Universidad de Kioto (Japón) ha detectado que la proteína FGF21 podría regular la ingesta de alcohol. Los resultados de recogen en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
El objetivo original del equipo era abordar el apetito por el azúcar en enfermedades relacionadas con el estilo de vida, pero dado que el alcohol es un producto fermentado del azúcar, especularon que quizás el cuerpo contenga un sistema que reconoce tanto el alcohol como el azúcar como la misma entidad.
El consumo excesivo de alcohol es un grave problema de salud mundial, y las medidas eficaces para su prevención y tratamiento son limitadas. Los pacientes con dependencia del alcohol suelen tener poca adherencia a los fármacos y muchos evitan el tratamiento farmacológico porque les priva del placer de beber.
DE RATONES A HUMANOS: CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA FGF21
"Era importante que cualquier intervención proporcionara placer y actuara como sustituto del alcohol", comenta el autor correspondiente, Sho Matsui, de la citada universidad. "Pensábamos que algunos azúcares funcionales podrían desempeñar esa función".
Para investigar su teoría, el equipo de investigación desarrolló un nuevo protocolo para modelar el alcoholismo en ratones. Posteriormente, utilizaron diferentes ingredientes alimentarios que inducen FGF21 para evaluar cómo afectan el comportamiento de los ratones hacia el alcohol.
El equipo observó que el sistema FGF21-oxitocina-dopamina actúa como una señal completa para el consumo de alcohol, pero que este sistema se encontraba inhibido en los ratones alcohólicos, lo que les provocaba un consumo excesivo. Al estimular el sistema con ingredientes alimentarios que inducen el FGF21, concretamente azúcares raros, los investigadores lograron reducir el consumo de alcohol tanto en ratones sanos como en ratones alcohólicos.
Estos resultados demuestran que la dependencia del alcohol puede existir no solo como una enfermedad relacionada con el abuso de sustancias, sino también como resultado de la desregulación del procesamiento de la información subconsciente mediada por la señal metabólica FGF21 en el sistema nervioso central. Por lo tanto, modificar el sistema FGF21-oxitocina-dopamina con ingredientes dietéticos funcionales podría resultar eficaz para regular el consumo de alcohol.
ALIMENTOS Y BEBIDAS QUE PODRÍAN REDUCIR EL CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL
"La terapia dietética es eficaz para controlar el apetito si se mantiene, pero la mayoría no. Lo mismo ocurre con el consumo excesivo de alcohol", apuntan los investigadores. "Nuestro trabajo demuestra que existe una señal subconsciente de comunicación interorgánica que regula el apetito por el alcohol".
A continuación, el equipo desea confirmar estos hallazgos en humanos y desarrollar alimentos y bebidas que ayuden a reducir el consumo de alcohol. Este tratamiento podría ofrecerse mediante suplementos dietéticos, nutracéuticos y bebidas no alcohólicas. El equipo también trabaja en el desarrollo de un potente fármaco inductor de FGF21.