Archivo - Niño jugando en el sofá de su casa - OZGURDONMAZ/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los bebés y los niños pequeños crecen rápidamente y absorben grandes cantidades de información a medida que se desarrollan, pero hay una falta de memoria episódica de este período temprano de la vida, como recuerdos de eventos pasados como una primera fiesta de cumpleaños o el primer día de juego en el grupo.
LA MICROGLÍA COMO “ADMINISTRADORA” DE LA MEMORIA
Bloquear la microglía (células inmunes especializadas en el cerebro) previene el olvido infantil ("amnesia infantil") y mejora la memoria en ratones, según sugieren en un nuevo trabajo científicos del Trinity College de Dublín (Irlanda). Este hallazgo sugiere que la microglía puede gestionar activamente la formación de la memoria y dictar qué y cuándo olvidamos.
Las crías de muchas especies, desde ratones hasta humanos, olvidan rápidamente lo que les sucede -un fenómeno llamado amnesia infantil-, pero hasta ahora sabíamos poco sobre cómo sucede esto. El nuevo descubrimiento, recién publicado en la revista internacional 'PLOS Biology', ofrece un sólido respaldo al mecanismo en juego.
Para comprender mejor cómo funciona la amnesia infantil, los autores de este estudio inhibieron la actividad de la microglía, las principales células inmunitarias del cerebro, en ratones muy jóvenes y examinaron su capacidad para recordar una experiencia aterradora. También examinaron los marcadores de microglía en dos áreas cerebrales relacionadas con la memoria: el giro dentado del hipocampo y la amígdala.
EL EXPERIMENTO EN RATONES: CÓMO SE BLOQUEÓ LA MICROGLÍA
Los investigadores descubrieron que cuando se suprimía la actividad de la microglía, con menos actividad en el hipocampo y la amígdala, los ratones jóvenes tenían mejores recuerdos de sus experiencias de miedo. Los científicos también utilizaron marcadores luminosos para identificar células engrama, neuronas cuya actividad está específicamente asociada con la formación de la memoria. Al inhibir la microglía en ratones bebés, las células engrama se activaron más, lo que ofrece una explicación funcional de la mejora en la recuperación de la memoria.
En trabajos anteriores, los científicos descubrieron que los ratones nacidos de madres con sistemas inmunes activados no tienen amnesia infantil, pero cuando modularon la actividad microglial durante una ventana postnatal temprana poco después del nacimiento en estos ratones, pudieron restaurar el estado normal de amnesia infantil.
En combinación, aunque otros tipos de células también podrían estar involucrados, los autores sugieren que la microglía es necesaria para la amnesia infantil en ratones y podría ayudar a dar forma a las redes que forman los recuerdos en el cerebro.
La autora principal, la doctora Erika Stewart, actualmente es investigadora postdoctoral en el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia (EE. UU), pero realizó este trabajo para su doctorado bajo la supervisión del profesor Tomás Ryan, de la Facultad de Bioquímica e Inmunología del Trinity College de Dublín.
RESULTADOS: MÁS MEMORIA Y MENOS OLVIDO
Según la experta: "La microglía, las células inmunitarias residentes del sistema nervioso central, puede considerarse la 'administradora de la memoria' en el cerebro. Nuestro artículo destaca su papel específicamente en la amnesia infantil e indica que podrían existir mecanismos comunes entre esta y otras formas de olvido, tanto en la vida cotidiana como en enfermedades".
El autor principal, el profesor Ryan, añade: "La amnesia infantil es posiblemente la forma más común de pérdida de memoria en la población humana. La mayoría de nosotros no recordamos nada de nuestros primeros años de vida, a pesar de haber vivido tantas experiencias nuevas durante estos años formativos. Este es un tema que se pasa por alto en la investigación sobre la memoria, precisamente porque todos lo aceptamos como algo natural".
Cada vez más, el campo de la memoria considera el olvido como una característica del cerebro en lugar de un defecto. Parece que el cerebro está archivando las unidades neuronales que almacenan la memoria, los engramas, para su uso posterior, y que la microglía parece funcionar en el cerebro para ayudar a organizar cómo se almacenan y expresan los engramas a lo largo de la vida.
La biología de la amnesia infantil puede ayudarnos a comprender cómo se produce el olvido en el cerebro en general. Además, la capacidad de manipular la amnesia infantil abre la puerta a nuevas maneras de imaginar cómo podrían funcionar el aprendizaje y el olvido durante los primeros años de vida. Será interesante e importante identificar a personas que no experimentan amnesia infantil, para comprender cómo funciona su cerebro y su experiencia en la educación infantil temprana.
Una de las preguntas candentes que aún persisten es si la amnesia infantil tiene un propósito adaptativo (útil). Parece ser una característica exclusiva de los mamíferos altriciales, que son aquellos que nacen en un estado de indefensión y vulnerabilidad, y dependen completamente de sus cuidadores. Los mamíferos precoces, como las cobayas, que nacen en un estado de maduración más avanzado y con mayor independencia, no presentan amnesia infantil.
Tal vez los recuerdos formados mientras los individuos están tan indefensos no sean tan fiables y queden guardados bajo el manto de la amnesia infantil, pero los científicos subrayan que nadie sabe aún las respuestas.