Una nueva guía de práctica clínica sobre la relación cerebro-corazón, realizada por expertos de la Universidad de Ottawa (Canadá) adopta un enfoque holístico, integrando la evidencia neurológica y de salud mental con recomendaciones para las enfermedades cardiovasculares, dado que muchas afecciones cerebrales y cardíacas se superponen y comparten factores de riesgo similares.