MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
¿Alguna vez te has preguntado por qué la primera noche en un hotel suele ser terrible? Los científicos ahora tienen una respuesta parcial: parece que el cerebro permanece en alerta cuando se enfrenta a un entorno nuevo, manteniéndonos despiertos hasta asegurarse de que todo es seguro.
Un equipo de investigación japonés trabajó con ratones para identificar las neuronas responsables de este fenómeno. Sus hallazgos podrían no solo explicar por qué muchos experimentamos noches intranquilas fuera de casa, sino también abrir la puerta a tratamientos para el insomnio y la ansiedad.
NEUROCIENCIA DETRÁS DEL INSOMNIO DE LA PRIMERA NOCHE
Científicos de la Universidad de Nagoya (Japón) han tratado de buscar una explicación científica al enigma de por qué la mayoría de personas duerme mal su primera noche en un hotel, pero su sueño mejora a la noche siguiente. Trabajando con ratones, identificaron un grupo de neuronas que se activan cuando un animal entra en un nuevo entorno.
Estas neuronas liberan una molécula llamada neurotensina que mantiene la vigilia. Este efecto las protege de posibles peligros en entornos desconocidos, según publican los investigadores en 'Actas de la Academia Nacional de Ciencias'.
Este descubrimiento podría explicar el "efecto de la primera noche" observado en humanos. Durante la primera noche en un lugar nuevo, el cerebro permanece más alerta, casi como si actuara como un guardián nocturno. Mantiene un 'ojo abierto' hasta que confirma que el entorno es seguro. Esta respuesta evolucionó para mejorar la supervivencia. Aunque esta alteración del sueño se conoce desde hace décadas, el mecanismo cerebral que la regula no se había esclarecido.
"La amígdala extendida es una región cerebral que procesa las emociones y el estrés en los mamíferos. Dentro de esta región, neuronas específicas llamadas neuronas IPACL CRF producen neurotensina y se activan al percibir un nuevo entorno --argumenta Daisuke Ono, autor principal y profesor del Instituto de Investigación de Medicina Ambiental de la Universidad de Nagoya--. La neurotensina afecta entonces a la sustancia negra, un área cerebral que controla el movimiento y el estado de alerta".
POSIBLES APLICACIONES EN HUMANOS Y TRATAMIENTOS FUTUROS
Los investigadores estudiaron ratones en jaulas nuevas y registraron su actividad cerebral. Las neuronas IPACL CRF se volvieron muy activas en sus nuevos entornos. Al suprimir artificialmente estas neuronas, los ratones se durmieron rápidamente, incluso en entornos nuevos. Al activarlas, los ratones permanecieron despiertos durante más tiempo. El equipo demostró que las neuronas IPACL CRF utilizan neurotensina para comunicarse con la sustancia negra.
Dado que la amígdala extendida y la sustancia negra existen en todos los mamíferos, los investigadores creen que probablemente existan circuitos similares en los humanos.
Los hallazgos podrían conducir a nuevos tratamientos para el insomnio y los trastornos de ansiedad. Muchas personas con TEPT o estrés crónico experimentan un estado de alerta excesivo durante la noche. Los fármacos que actúan sobre esta vía de la neurotensina podrían ayudarles a conciliar el sueño.