MADRID, 10 Ene. (EDIZIONES) - Tras las celebraciones navideñas, las infecciones respiratorias vuelven a ganar protagonismo. ¿Quién no se ha cogido un catarro estas Navidades? Son pocos los que se han librado, la verdad. Las reuniones en espacios cerrados, una menor ventilación con este frío, y el mayor contacto social de las fechas, han creado el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de catarros, de gripe, o de virus respiratorios.