Archivo - Round white pills and plastic pill bottle - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / A.KHORUZHENKO - Archivo
MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
El cáncer de intestino, también conocido como cáncer colorrectal, es uno de los tipos de cáncer más comunes a nivel mundial. La prevención generalmente implica llevar un estilo de vida saludable y someterse periódicamente a pruebas de detección. En los últimos años, los investigadores también han explorado el papel de los medicamentos disponibles comercialmente, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), en la reducción de la incidencia del cáncer de intestino.
Los AINE, como el ibuprofeno y la aspirina, se utilizan comúnmente para reducir la inflamación, la fiebre y el dolor. Sin embargo, su papel en la prevención primaria del cáncer de intestino sigue siendo incierto y controvertido.
QUÉ DICE LA REVISIÓN MÁS COMPLETA HASTA LA FECHA
El uso diario de aspirina no ofrece una manera rápida ni confiable de prevenir el cáncer de intestino en la población general y conlleva riesgos inmediatos de sangrado grave, según una nueva revisión 'Cochrane' de investigadores del Hospital de China Occidental de la Universidad de Sichuan (China).
Investigadores del Hospital de China Occidental de la Universidad de Sichuan (China) analizaron 10 ensayos controlados aleatorizados con 124.837 participantes para evaluar si la aspirina u otros AINE podrían prevenir el cáncer colorrectal o los pólipos precancerosos (adenomas) en personas con riesgo promedio. El equipo no encontró ensayos adecuados para AINE sin aspirina, por lo que sus conclusiones se centran exclusivamente en la aspirina.
La revisión encontró que la aspirina probablemente no reduce el riesgo de cáncer de colon durante los primeros 5 a 15 años de uso. En algunos estudios se observaron posibles efectos protectores después de más de 10 a 15 años de seguimiento, pero la certeza de esta evidencia es muy baja.
POR QUÉ LA ASPIRINA DIARIA NO ES PARA TODO EL MUNDO
Estos posibles beneficios a largo plazo provienen de fases de seguimiento observacional de los ensayos, en las que los participantes pueden haber dejado de tomar aspirina, haberla comenzado de forma independiente o haber comenzado otros tratamientos, lo que hace que los hallazgos sean vulnerables al sesgo.
El autor principal, el doctor Zhaolun Cai, explica: "Si bien la idea de que la aspirina previene el cáncer de intestino a largo plazo es intrigante, nuestro análisis muestra que este beneficio no está garantizado y conlleva riesgos inmediatos".
Los resultados también muestran evidencia clara de que el uso diario de aspirina aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave y probablemente aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico.
Aunque las dosis más altas conllevan el mayor riesgo, la aspirina de dosis baja (para bebés) también aumenta el riesgo de sangrado. Los adultos mayores y quienes tienen antecedentes de úlceras o trastornos hemorrágicos pueden ser particularmente vulnerables.
Por lo tanto, los autores advierten que cualquier beneficio potencial a largo plazo debe sopesarse frente al riesgo inmediato y bien establecido de sangrado. "Mi mayor preocupación es que la gente asuma que tomar una aspirina hoy los protegerá del cáncer mañana", incide el doctor Bo Zhang, autor principal. "En realidad, cualquier posible efecto preventivo tarda más de una década en manifestarse, si es que aparece, mientras que el riesgo de hemorragia comienza de inmediato".
La evidencia previa ha demostrado beneficios potenciales para personas con alto riesgo genético de cáncer colorrectal, como aquellas con síndrome de Lynch. Sin embargo, esta revisión se centra estrictamente en personas con riesgo promedio, y la evidencia a largo plazo para ellas resultó ser muy incierta.
Los autores instan a que los pacientes no comiencen a tomar aspirina para la prevención del cáncer sin tener una conversación cuidadosa con su profesional de la salud sobre su riesgo personal de sangrado. "Esta revisión refuerza la idea de que debemos alejarnos de un enfoque universal", resume el doctor Dan Cao, autor principal. "El uso generalizado de aspirina en la población general simplemente no está respaldado por la evidencia. El futuro reside en la prevención de precisión, utilizando marcadores moleculares y perfiles de riesgo individuales para identificar quiénes podrían beneficiarse más y quiénes corren mayor riesgo".
El equipo de investigación concluye que la historia de la aspirina para la prevención del cáncer es mucho más compleja de lo que se creía anteriormente y que el equilibrio de beneficios y daños cambia con el tiempo.
"Como científicos, debemos seguir la evidencia adonde nos lleve", finaliza el doctor Zhang. "Nuestro riguroso análisis de los ensayos de mayor calidad revela que la cuestión de la 'aspirina para la prevención del cáncer' es más compleja que un simple 'sí o no'. La evidencia actual no respalda una recomendación general del uso de aspirina únicamente para prevenir el cáncer de colon".