MADRID, 28 Jun. (EDIZIONES) - Un antibiótico, un antiinflamatorio, o incluso un anestésico pueden desencadenar reacciones inesperadas en algunas personas. Sin embargo, no todos los efectos adversos que aparecen tras tomar un medicamento son una alergia. Diferenciar una auténtica alergia medicamentosa de otros efectos secundarios resulta fundamental para evitar diagnósticos erróneos, restricciones terapéuticas innecesarias, y posibles complicaciones futuras. ¿Qué síntomas deben hacernos sospechar? ¿Cuáles son los fármacos que más reacciones alérgicas producen? ¿Y cómo se confirma el diagnóstico? Los especialistas responden a las principales dudas de los pacientes.