Durante años se nos ha repetido que una copa de
vino al día podía ser "saludable". Hoy la evidencia científica es clara:
no existe una cantidad segura de alcohol, y sus efectos van mucho más allá del hígado. Desde aumentar el riesgo de cáncer hasta alterar hormonas, perjudicar a nuestra digestión, pero también a nuestra salud mental.