Arándanos congelados. - WBANA
MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Una nueva revisión científica que resume el creciente cuerpo de investigación sobre los efectos de los arándanos silvestres y la salud cardiometabólica, concluye que tienen beneficios para la salud de "todo el cuerpo".
El estudio, publicado en la revista 'Critical Reviews in Food Science and Nutrition', resume 12 ensayos clínicos en humanos sobre los efectos cardiometabólicos (la función de los vasos sanguíneos, la presión arterial y los lípidos y el azúcar en sangre) de los arándanos silvestres que abarcan 24 años y cuatro países, así como docenas de otros estudios clínicos, traslacionales y mecanicistas sobre arándanos silvestres, arándanos cultivados y resultados cardiometabólicos.
Los hallazgos son más consistentes para la función vascular, mientras que los resultados para la presión arterial, los lípidos en sangre y el control de la glucemia son prometedores, pero los autores subrayan la necesidad de estudios de investigación clínica más amplios y bien controlados.
En la literatura clínica, las mejoras en la función de los vasos sanguíneos son uno de los hallazgos más consistentes. Los ensayos incluidos en la revisión sugieren que los arándanos silvestres pueden contribuir a la función endotelial (es decir, a la capacidad de los vasos sanguíneos para relajarse y responder a los estímulos), a veces en cuestión de horas tras una sola porción y, en otros casos, con una ingesta regular durante semanas o meses.
Los autores de la revisión, que se desarrolló a partir de un simposio de expertos organizado por la Asociación de Arándanos Silvestres de Norteamérica (WBANA), explican que los arándanos silvestres aportan fibra y polifenoles que llegan al colon (solo entre el 5 % y el 10 % de estos compuestos se metabolizan o absorben en el intestino delgado) y son transformados por los microbios intestinales en metabolitos que pueden absorberse en la circulación sanguínea.
Los metabolitos microbianos también pueden representar hasta el 40 % de los compuestos activos en sangre después de consumir alimentos ricos en polifenoles como los arándanos silvestres. En un estudio clínico de seis semanas, los adultos que consumieron 25 gramos de polvo de arándano silvestre liofilizado diariamente aumentaron las especies beneficiosas de Bifidobacterium. La revisión destaca el microbioma intestinal como un probable contribuyente a los efectos cardiometabólicos de las bayas, pero se necesita más investigación para comprender mejor su papel.
La revisión también resume estudios de intervención clínica en adultos mayores que muestran que la ingesta de arándanos silvestres puede favorecer aspectos del rendimiento cognitivo, posiblemente debido a beneficios en la circulación de todo el cuerpo, entre otras mejoras cardiometabólicas, incluida la velocidad de pensamiento y la memoria, tanto en intervenciones de una sola porción como en intervenciones más prolongadas.
Por lo que se refiere a la presión arterial, los lípidos y el control glucémico, en personas con alto riesgo cardiometabólico varios estudios de la revisión muestran mejoras clínicas en la presión arterial, el control glucémico y marcadores lipídicos como el colesterol total, el colesterol LDL y los triglicéridos tras semanas de consumo de arándanos silvestres.
Los investigadores señalan que el estado de salud inicial, la medicación, la dieta habitual y las diferencias en el metabolismo y el microbioma intestinal pueden influir en los resultados. Los autores instan a que se realicen más investigaciones para identificar a los pacientes que responden, aclarar la dosis y las presentaciones alimentarias óptimas, y evaluar un conjunto más amplio de biomarcadores.
¿QUÉ LES HACE EXTRAORDINARIOS?
"Lo que hace extraordinarios a los arándanos silvestres es que contienen numerosos polifenoles y nutrientes, y no parecen ejercer sus beneficios para la salud a través de un solo mecanismo", explica Sarah A. Johnson, Profesora Asociada de la Universidad Estatal de Florida (Estados Unidos), nutricionista dietista registrada y autora principal del estudio.
"La evidencia sugiere que estas bayas podrían contribuir a múltiples vías biológicas relevantes para la salud cardiometabólica, desde la función vascular hasta la inflamación y el estrés oxidativo, con efectos que pueden variar de una persona a otra --prosigue--. Investigaciones recientes sobre el papel del microbioma intestinal en la determinación de sus beneficios para la salud son prometedoras y podrían ayudar a los investigadores a determinar maneras de apoyar el microbioma intestinal para potenciar sus beneficios".
La revisión describe varias vías que pueden estar involucradas, incluida la señalización del óxido nítrico que favorece una circulación saludable, las vías de inflamación y estrés oxidativo, el metabolismo de lípidos y glucosa, y las interacciones con el microbioma intestinal.
CUÁNTOS Y CÓMO HAY QUE COMERLOS
En esta revisión, se estudiaron arándanos silvestres en diversas presentaciones. Se observaron beneficios al consumirlos regularmente durante semanas o meses y en cantidades adecuadas. Esto implica consumir aproximadamente una taza de arándanos silvestres al día. Como se comercializan habitualmente congelados, se pueden consumir todo el año añadidos a batidos, con avena y yogur, en ensaladas o en productos horneados.
"Los arándanos silvestres han sido valorados por la gente durante miles de años --recuerda señala Dorothy Klimis-Zacas, profesora de Nutrición Clínica en la Universidad de Maine y coautora principal del estudio--. El conocimiento tradicional reconocía su valor, y la investigación actual continúa explorando cómo la composición única de los arándanos silvestres puede contribuir a la salud cuando se consumen como parte de una dieta equilibrada".