Restaurar bacterias jóvenes podría ser la clave para tratar la disfunción intestinal del envejecimiento

Archivo - Microbiota en intestino humano.
Archivo - Microbiota en intestino humano. - ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 26 enero 2026 7:21

   MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Ulm (Alemania) y el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati (Estados Unidos) revela que los cambios en la microbiota intestinal relacionados con la edad afectan directamente la función de las células madre intestinales (CMI) y que restaurar un entorno microbiano juvenil puede revertir este deterioro.

Los resultados se publican en 'Stem Cell Reports'. Las células que recubren el intestino se renuevan constantemente para mantener la integridad tisular, la absorción de nutrientes y la capacidad regenerativa tras una lesión. Este proceso es impulsado por las células intersticiales intestinales (CTI), que se dividen y maduran para producir las células del revestimiento intestinal. Con el envejecimiento, la actividad de las CTI disminuye, lo que contribuye a la aparición de afecciones intestinales relacionadas con la edad, como la disminución de la absorción de nutrientes, la capacidad regenerativa y el aumento de la inflamación, factores clave que contribuyen a la disfunción intestinal asociada a la edad.

    Los investigadores descubrieron que las células madre intestinales (CMI) de ratones viejos eran significativamente menos activas que las de ratones jóvenes, lo que resultaba en una menor reposición de células intestinales y una regeneración deficiente tras una lesión. En su nuevo estudio, demostraron que los cambios en la función de las CMI coincidían con marcadas diferencias en la composición de la microbiota intestinal entre ratones jóvenes y viejos.

   Para comprobar si estos cambios microbianos influían directamente en la función de las células madre, el equipo restauró una microbiota más joven en ratones viejos mediante la transferencia de microbiota intestinal de donantes jóvenes. Esta intervención revirtió el declive en la actividad de las CMI relacionado con la edad, lo que mejoró la respuesta regenerativa tras una lesión intestinal.

Los investigadores identificaron además una especie bacteriana enriquecida en la microbiota envejecida que parecía inhibir la función de las CMI, lo que proporcionó información mecanicista sobre cómo los cambios microbianos específicos contribuyen al envejecimiento de las células madre.

   Los hallazgos demuestran que la microbiota intestinal es un regulador de la función de las células madre intestinales y que el deterioro de las células madre relacionado con la edad puede ser reversible.

   El estudio destaca la microbiota como un determinante crítico y modificable de la homeostasis intestinal y la regeneración tisular. Al vincular la composición microbiana con la actividad de las células madre, la investigación destaca las interacciones entre el huésped y el microbio como una posible diana terapéutica para preservar la función intestinal, mejorar la capacidad regenerativa y promover un envejecimiento saludable.

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