Archivo - Células cancerosas - KOTO_FEJA/ ISTOCK - Archivo
MADRID 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
Científicos de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai (Estados Unidos) han desarrollado una inmunoterapia experimental que adopta un enfoque poco convencional para el cáncer metastásico: en lugar de atacar directamente a las células cancerosas, se dirige a las células que las protegen.
El estudio, publicado en la revista 'Cancer Cell', se realizó en modelos preclínicos agresivos de cáncer de ovario y pulmón metastásico. Apunta a una nueva estrategia para el tratamiento de tumores sólidos en estadio avanzado.
En una estrategia inspirada en el famoso caballo de Troya, el tratamiento ingresa a los tumores atacando células llamadas macrófagos que protegen las células cancerosas, desarma a estos protectores y abre las puertas del tumor para que el sistema inmunológico entre y elimine las células cancerosas.
Los cánceres metastásicos causan la gran mayoría de las muertes por cáncer, y los tumores sólidos, como el cáncer de pulmón y de ovario, han demostrado ser especialmente difíciles de tratar con las inmunoterapias actuales. Una de las principales razones es que los tumores suprimen activamente el sistema inmunitario en su entorno inmediato, creando una especie de fortaleza protectora alrededor de las células cancerosas, según los investigadores.
"Lo que llamamos tumor son en realidad células cancerosas rodeadas de células que las nutren y protegen. Es una fortaleza amurallada --atestigua el autor principal del estudio, el doctor Jaime Mateus-Tique, profesor de Inmunología e Inmunoterapia en la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí--. Con la inmunoterapia, nos topamos con el mismo problema: no podemos evadir a los guardianes de esta fortaleza. Por ello planteamos dirigirnos a estos guardianes, convertirlos en protectores a amigos y usarlos como puerta de entrada para introducir una fuerza destructora dentro de la fortaleza".
Estas células protectoras son los macrófagos tumorales. En los tejidos sanos, los macrófagos actúan como primera respuesta, combatiendo infecciones y ayudando a reparar daños. Sin embargo, dentro de los tumores, los macrófagos se reprograman para hacer lo contrario: bloquear el ataque inmunitario y ayudar al cáncer a sobrevivir y propagarse.
El equipo de investigación diseñó una terapia para eliminar específicamente los macrófagos tumorales, preservando los normales y transformando el tumor de inmunodeprimido a inmunoactivo. El método utiliza células inmunitarias modificadas, conocidas como linfocitos CAR-T, derivadas de los propios linfocitos T del paciente. Normalmente, los linfocitos CAR-T están diseñados para reconocer y destruir células cancerosas, pero para muchos tipos de cáncer no existen métodos eficaces para lograrlo. Por lo tanto, el equipo diseñó los linfocitos CAR-T para que reconozcan los macrófagos del tumor.
De esta forma, modificaron las células CAR-T para que produjeran una potente molécula inmunoactivadora llamada interleucina-12, especializada en activar las células T asesinas. Al tratar con células CAR-T a ratones con cánceres metastásicos de pulmón y ovario, los resultados fueron sorprendentes: los ratones sobrevivieron meses más y muchos se curaron por completo gracias al tratamiento.
Para comprender qué sucedía dentro de los tumores, el equipo empleó técnicas avanzadas de genómica espacial. Estos análisis demostraron que la terapia transformó el entorno tumoral, eliminando células inmunosupresoras y atrayendo células inmunitarias capaces de destruir el cáncer. Este avance es importante, ya que hace que la terapia sea independiente del antígeno y tiene el potencial de permitir el tratamiento de diversos tipos de cáncer, incluso aquellos que tradicionalmente no responden a la inmunoterapia. El mismo enfoque terapéutico trató con éxito tanto el cáncer de pulmón como el de ovario, lo que destaca su potencial como terapia amplia contra el cáncer, según los investigadores.
"Los macrófagos se encuentran en todo tipo de tumor, a veces superando en número a las células cancerosas. Están ahí porque el tumor los usa como escudo --detalla el autor principal Brian Brown, director del Instituto de Genómica Icahn--. Lo emocionante es que nuestro tratamiento convierte a estas células de proteger el cáncer a eliminarlo. Hemos convertido al enemigo en aliado". Los investigadores enfatizan que se necesitan estudios en humanos para determinar si el enfoque será seguro y eficaz en los pacientes. Los resultados no deben considerarse una cura, sino una prueba de concepto para una nueva estrategia de inmunoterapia".
"Esto establece una nueva forma de tratar el cáncer --asegura--. Al actuar sobre los macrófagos tumorales, hemos demostrado que es posible eliminar cánceres refractarios a otras inmunoterapias".
El equipo trabaja actualmente para perfeccionar el enfoque, en particular reforzando el control sobre dónde y cómo se libera IL-12 dentro de los tumores en modelos murinos. El objetivo es maximizar la eficacia y garantizar la seguridad a medida que la terapia se acerca a su posible fase de prueba en humanos. Más allá del cáncer de pulmón y ovario, los investigadores creen que la estrategia podría servir de base para futuras terapias CAR T que remodelen los tumores dirigiéndose a sus células de soporte, en lugar de solo a las células cancerosas.