Descubren cómo el cáncer de páncreas se camufla del sistema inmunitario (y cómo desenmascararlo)

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Publicado: viernes, 23 enero 2026 7:39

   MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo internacional de investigación, liderado por la Universidad de Würzburg de Alemania ha logrado descifrar un mecanismo clave que controla el crecimiento de los cánceres de páncreas. Los científicos identificaron un posible mecanismo central mediante el cual las células cancerosas se protegen del ataque del propio sistema inmunitario. El bloqueo de este mecanismo resultó en una reducción drástica de los tumores en animales de laboratorio. Los resultados del estudio se publican en ‘Cell’.

   La investigación fue realizada principalmente por Leonie Uhl, Amel Aziba y Sinah Löbbert, junto con otros colaboradores de la Universidad de Wurzburgo (Alemania), el Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE. UU.) y el Hospital Universitario de Wurzburgo.

   En su estudio, los investigadores se centraron en una proteína específica conocida desde hace tiempo en la investigación del cáncer: la oncoproteína MYC. “En muchos tipos de tumores, esta proteína es uno de los impulsores principales de la división celular y, por lo tanto, del crecimiento tumoral descontrolado”, explican los investigadores. Sin embargo, se seguía desconociendo cómo logran los tumores con alta actividad de MYC evadir las defensas inmunitarias del organismo.

   La respuesta a esta pregunta la proporciona el estudio publicado recientemente. El descubrimiento clave del equipo internacional de investigación es que MYC tiene una doble función. Además de su conocida función de unirse al ADN y activar genes promotores del crecimiento, puede modificar su función cuando la célula se encuentra bajo estrés. En las condiciones caóticas que prevalecen en los tumores de rápido crecimiento, MYC asume una nueva función: en lugar de unirse al ADN, se une a las moléculas de ARN recién formadas.

   Los investigadores pudieron demostrar que una región de unión al ARN dentro de la proteína MYC es responsable de este camuflaje. Fundamentalmente, esta región no es necesaria para la función promotora del crecimiento de MYC, es decir, su capacidad de unirse al ADN. Ambas funciones —impulsar el crecimiento y engañar al sistema inmunitario— son mecánicamente independientes.

   El siguiente paso era obvio: las proteínas MYC con una región de unión al ARN modificada genéticamente ya no deberían poder recurrir al exosoma en busca de ayuda y bloquear la vía de alarma. De hecho, las consecuencias de este descubrimiento fueron drásticas en los experimentos correspondientes en modelos animales: “Mientras que los tumores pancreáticos con MYC normal aumentaron su tamaño 24 veces en 28 días, los tumores con una proteína MYC defectuosa colapsaron durante el mismo período y se redujeron en un 94%, pero solo si el sistema inmunitario de los animales estaba intacto”, asegura Martin Eilers, al describir el hallazgo clave del estudio.

   Estos resultados abren nuevas y prometedoras vías para la terapia contra el cáncer. Los intentos previos de bloquear completamente MYC han resultado difíciles debido a que esta proteína también es importante para las células sanas. El mecanismo recién descubierto ofrece ahora una diana mucho más específica.

   “En lugar de desactivar por completo el MYC, futuros fármacos podrían inhibir específicamente solo su capacidad para unirse al ARN. Esto potencialmente dejaría intacta su función promotora del crecimiento, pero eliminaría la capa de invisibilidad del tumor”, explican los investigadores. De este modo, el tumor volvería a ser visible y vulnerable al sistema inmunitario.

   Sin embargo, los autores advierten que aún queda mucho camino por recorrer antes de que una terapia similar esté lista para su comercialización. El siguiente paso es esclarecer con exactitud cómo se transportan los híbridos ARN-ADN inmunoestimulantes fuera del núcleo celular y cómo la unión del ARN de MYC influye en el entorno inmediato del tumor.

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