MADRID, 28 Ene. (EDIZIONES) - La dopamina no es sólo la molécula del placer, sino el motor cerebral que nos empuja a repetir aquello que nos recompensa. El problema, advierte el divulgador científico y doctor en Medicina Juan Manuel Felices (@doctorfelices), es que las redes sociales han convertido este mecanismo natural en una "borrachera de dopamina digital" que altera la motivación, reduce la satisfacción vital, y aumenta el riesgo de depresión, especialmente entre los adolescentes.