Archivo - El Consejo de Farmacéuticos recuerda la importancia de seguir el tratamiento para la alergia durante el tiempo indicado - ANTONIOGUILLEM/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha hecho un llamamiento a tomar la medicación para la alergia durante el tiempo indicado por el profesional sanitario, así como a evitar aumentar la dosis y combinar antihistamínicos para controlar mejor los síntomas.
El número de personas con alergia en España ha registrado un incremento del 42,3 por ciento desde 2016, alcanzando los 6,6 millones de pacientes diagnosticados formalmente, según datos del Sistema Nacional de Salud (SNS), aunque la cifra real incluyendo no diagnosticados puede ser mucho mayor. Por este motivo, la corporación ha realizado esta recomendación.
Además, ha recogido datos del Ministerio de Sanidad que apuntan a que la alergia al polen afecta, aproximadamente, al 15 por ciento de la población, incrementándose este porcentaje hasta un 30 por ciento entre los jóvenes. Ello se atribuye a la contaminación ambiental, que actúa como un adyuvante potenciando la respuesta alérgica, y al cambio climático, que prolonga los periodos de polinización y aumenta la agresividad de las proteínas del polen.
Según el CGCOF, uno de los errores más frecuentes que se detectan en la farmacia comunitaria es el uso irregular de los antihistamínicos por parte de los pacientes, ya que muchas personas los toman únicamente cuando aparecen los síntomas y los suspenden en cuanto mejoran. Sin embargo, en la rinitis alérgica, los mediadores inflamatorios pueden mantenerse activos durante días o semanas mientras persiste la exposición al alérgeno.
Por otra parte, ha recordado que, una vez que se ha producido la exposición al alérgeno, los medicamentos pueden no tener un efecto inmediato, porque los receptores de la histamina, que son los principales responsables de los síntomas, ya están siendo activados por el alérgeno. A raíz de ello, es necesario administrar el antihistamínico durante varios días hasta que se consigue un efecto completo.
AUMENTAR EL RIESGO DE EFECTOS ADVERSOS
En cuanto a la combinación de varios antihistamínicos diferentes o incrementar la dosis sin consultar al médico o al farmacéutico, ha manifestado que estas prácticas pueden aumentar el riesgo de efectos adversos, como dolor de cabeza y somnolencia excesiva.
Así, el CGCOF ha indicado que, para aliviar los síntomas nasales propios de la alergia al polen, existen tratamientos específicos, como los corticoides y antihistamínicos y sus combinaciones en espray por vía nasal (mometasona, fluticasona, budesonida, beclometasona o levocabastina y azelastina). Respecto a los espráis nasales, que deben mantenerse limpios, la administración correcta es hacerlo dirigiendo el chorro hacia la pared lateral de la fosa nasal.
No abusar de los descongestionantes nasales de acción rápida (fenilefrina, oximetazolina, tramazolina y xilometazolina) es otro de los consejos, pues su uso durante más de tres a cinco días consecutivos puede provocar congestión de rebote al dejar de administrarlos y empeorar los síntomas. También se ha referido a posibles interacciones relacionadas con los medicamentos, indicando que se deben evitar las sustancias que causan somnolencia o que se metabolicen por la misma vía.
El CGCOF ha declarado que también es importante adoptar una serie de recomendaciones no farmacológicas encaminadas a prevenir los procesos alérgicos provocados por el polen o su mayor intensidad. Así, se debe limitar la exposición al alérgeno, evitando las salidas al campo y actividades al aire libre en los días de mayor pico de niveles de polen y usar gafas de sol y mascarilla en exteriores.
Junto a ello, es aconsejable utilizar purificadores de aire en casa y filtros antipolen para mantener un ambiente húmedo y, cuando se viaja en coche, hacerlo con las ventanillas subidas. El farmacéutico también puede ofrecer información sobre los síntomas de la alergia y del resfriado para evitar que ambos procesos se confundan.