MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) - Cuando un adicto a la cocaína recae, no se trata de un fracaso personal: es el resultado biológico de una reestructuración de su cerebro, según una nueva investigación de la Universidad Estatal de Michigan (Estados Unidos). Los investigadores descubrieron que la cocaína altera el funcionamiento del hipocampo, lo que contribuye a la compulsión constante por consumir la droga. Su investigación, apoyada por los Institutos Nacionales de la Salud y publicada en 'Science Advances', no solo explica por qué la adicción a la cocaína es notoriamente difícil de tratar, sino que también podría ayudar a los científicos a desarrollar nuevas terapias farmacéuticas.