MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) - Los expertos de la Clínica Universidad de Navarra han advertido de que la edad, la obesidad, una dieta pobre y algunas enfermedades crónicas aumentan el riesgo de déficit de vitamina D. Durante años, la vitamina D se ha asociado casi en exclusiva a la exposición solar y a la prevención de problemas óseos. Sin embargo, la evidencia científica acumulada en la última década ha ampliado de forma notable su papel en el organismo. Actualmente se sabe que este nutriente, que actúa más como una hormona que como una vitamina clásica, influye en múltiples sistemas y funciones del cuerpo humano.