Archivo - Brazo, músculo, grasa, adelgazar. - WING-WING/ISTOCK - Archivo
MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
¿Y si fuera posible perder peso con los fármacos GLP-1 sin perder tanta masa muscular por el camino? Un equipo de investigadores ha encontrado una posible vía para conseguirlo mediante una terapia experimental basada en ARN que actúa sobre la forma en que el organismo almacena y quema energía.
El tratamiento ha conseguido resultados prometedores al combinarse con semaglutida, uno de los fármacos GLP-1 más conocidos. El hallazgo podría abrir una nueva línea de investigación para potenciar la pérdida de grasa y, al mismo tiempo, preservar el músculo, aunque por ahora los resultados proceden de experimentos en ratones.
UNA TERAPIA DE ARN PARA HACER QUE EL CUERPO QUEME MÁS ENERGÍA
Un nuevo estudio de la Universidad Northwestern (Estados Unidos) ofrece una posible solución a la pérdida de masa muscular junto con la grasa que pueden provocar los GLP-1, para evitar que los pacientes abandonen el tratamiento y vuelvan a recuperar el peso perdido.
Se trata de una terapia experimental con ARN que induce al cuerpo a quemar calorías, potenciando así los beneficios de los GLP-1. El estudio se publica en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
Los autores del estudio aseguran que sus hallazgos constituyen la primera demostración de que una terapia de ARN puede activar la termogénesis, proceso mediante el cual el cuerpo quema calorías para producir calor. Para lograrlo, el tratamiento experimental reprogramó la grasa blanca, que almacena energía, transformándola en grasa beige, que ayuda a quemarla.
"Hemos identificado, por primera vez, una terapia de ARN que promueve la termogénesis y que, cuando se combina con el fármaco GLP-1 semaglutida, ayuda a preservar la masa muscular magra", declara Joseph Bass, autor principal del estudio, director del centro de diabetes y metabolismo de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern y médico de Northwestern Medicine.
En primer lugar, Bass y su equipo probaron la terapia de ARN, por sí sola, en ratones con una dieta estándar y una dieta rica en grasas. Posteriormente, alentados por los resultados positivos, investigaron si la terapia podía combinarse con semaglutida para potenciar los efectos del fármaco GLP-1. Durante los experimentos, los científicos monitorizaron el peso corporal, la grasa corporal, la masa magra, el gasto energético, el nivel de azúcar en sangre y otros indicadores de salud metabólica, incluida la sensibilidad a la insulina.
La nueva terapia, desarrollada en Northwestern, utiliza una pequeña cadena de ARN para silenciar un gen llamado ZFP423, que actúa como un freno a la capacidad de la grasa blanca para convertirse en grasa beige que quema energía.
Al principio, incluso en ratones alimentados con una dieta normal, la terapia mejoró "enormemente" la tolerancia a la glucosa a la vez que reducía la grasa corporal, señala Bass, y añade que le pareció "asombroso" que redujera el tejido adiposo sin causar ninguna pérdida muscular.
En definitiva, los resultados más prometedores provinieron del experimento de combinación final. Bass y su equipo descubrieron que combinar su terapia con semaglutida produjo una mayor pérdida de peso y grasa que la semaglutida sola, a la vez que se conservó una mayor cantidad de masa muscular magra. Los ratones que recibieron ambos tratamientos perdieron solo un 5,5% de su masa muscular magra, en comparación con aproximadamente un 10% en aquellos que recibieron únicamente semaglutida.
La combinación también resultó en una menor cantidad de grasa corporal al final del tratamiento: 4 gramos, en comparación con casi 8 gramos con semaglutida sola. El tratamiento combinado también mejoró la tolerancia a la glucosa y otros indicadores de salud metabólica.
LA COMBINACIÓN CON SEMAGLUTIDA CONSERVA MÁS MASA MUSCULAR
Bass explica que este trabajo comenzó hace años cuando se plantearon cómo era posible que ingerir la misma cantidad de calorías en diferentes momentos del día provoque diferentes aumentos de peso. Chelsea Hepler, actualmente en la Universidad de Michigan (Estados Unidos), lideró la investigación que abordaba esta cuestión e identificó una relación entre el reloj biológico interno y la capacidad del cuerpo para transformar la grasa blanca en grasa beige. Este trabajo se basó en la investigación de Rana Gupta, de la Universidad de Duke (Estados Unidos), quien había identificado cómo el gen ZFP423 actuaba como un freno en el proceso de transformación de la grasa en grasa beige.
La siguiente pregunta era si sería posible eliminar ese freno con un fármaco candidato, algo que Bass y su equipo finalmente lograron con la ayuda de Ionis Pharmaceuticals, una empresa especializada en terapias basadas en ARN.
Bass asegura que su equipo está trabajando actualmente en la prueba de terapias de ARN similares en células humanas. La Universidad Northwestern ha presentado una solicitud de patente provisional relacionada con la terapia experimental de ARN descrita en este comunicado.