MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) - La actividad física supervisada, que combina ejercicio aeróbico y de fuerza, mejora de forma temprana la calidad y la función muscular, preserva la masa magra y se asocia a una mayor reducción de la esteatosis hepática, fase inicial de la enfermedad hepática metabólica (EHMet), según el estudio realizado por investigadores del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, miembros de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), que ha sido presentado en el 51º Congreso de la AEEH y en el reciente Congreso Europeo del Hígado (EASL).