Archivo - Imagen de recurso de una operación de ginecomastia. - HENADZI PECHA/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
El especialista en cirugía plástica estética y reconstructiva Alessandro Thione ha destacado la importancia de diferenciar la ginecomastia de la acumulación de grasa en el pecho o pseudoginecomastia, ya que la primera se caracteriza por la presencia de tejido firme o glandular bajo la areola, mientras que en la segunda predomina un tejido blando y difuso.
La ginecomastia, o crecimiento de las mamas en hombres, es una alteración relativamente frecuente que puede tener un impacto tanto físico como emocional. Aunque a menudo se percibe únicamente como un problema estético, en realidad se trata de una condición médica relacionada con un desequilibrio hormonal y que puede requerir valoración profesional.
"La ginecomastia es el agrandamiento patológico de una o ambas glándulas mamarias en niños y en hombres causado por un desequilibrio entre las hormonas estrógeno y testosterona", ha señalado el experto.
Las causas de la ginecomastia pueden ser diversas. Entre ellas se encuentran cambios hormonales propios de la adolescencia o de la madurez, determinados medicamentos -como algunos antidepresivos, ansiolíticos, antihipertensivos, antiandrógenos, tratamientos para úlcera gástrica o fármacos utilizados en la terapia hormonal-, así como el consumo de alcohol, cannabis, anabolizantes o drogas recreativas. También pueden influir enfermedades que alteran la función hormonal o una predisposición genética.
DISTINTAS ETAPAS DE LA VIDA
Esta patología puede desarrollarse en diferentes momentos de la vida, aunque existen tres etapas en las que es más frecuente: durante la adolescencia es relativamente habitual y, en muchos casos, puede resolverse de forma espontánea. También puede aparecer en la edad adulta, especialmente entre los 30 y los 50 años, debido a cambios hormonales o factores externos.
En edades más avanzadas, puede surgir como consecuencia de las variaciones hormonales asociadas al envejecimiento. Thione recomienda consultar cuando el aumento del pecho persiste en el tiempo, cuando aparece dolor o sensibilidad que limita las actividades cotidianas, cuando existe una asimetría marcada entre ambos lados o cuando el crecimiento se produce de forma repentina sin una causa aparente. "También es importante buscar valoración médica cuando el cambio en la apariencia del pecho empieza a afectar a la autoestima, a la vida social o al bienestar emocional", señala.
IMPACTO FÍSICO Y EMOCIONAL
Aunque no suele considerarse una enfermedad grave desde el punto de vista médico, la ginecomastia puede provocar síntomas físicos como sensibilidad, dolor o sensación de inflamación en la zona pectoral. En algunos casos, estos síntomas pueden dificultar la práctica de actividades deportivas que implican impacto o movimientos repetitivos del torso. Sin embargo, el efecto emocional suele ser aún mayor.
"La alteración del contorno del pecho puede generar vergüenza, inseguridad y disminución de la autoestima. Muchos hombres evitan mostrar el torso en público, ir a la playa o al gimnasio o vestir ropa ajustada", explica el especialista. Este malestar suele vivirse en silencio por miedo al estigma o por la percepción de que se trata únicamente de un problema estético, lo que hace que muchos hombres retrasen la consulta con un profesional.
Para identificar la causa de la ginecomastia, el diagnóstico suele comenzar con una exploración física realizada por un especialista. Posteriormente se puede solicitar análisis de sangre con estudio hormonal y pruebas de imagen como la ecografía mamaria, que permite diferenciar si existe tejido glandular o grasa acumulada.
En determinados casos también puede ser necesaria una ecografía testicular u otras pruebas complementarias para descartar alteraciones hormonales más complejas. El tratamiento dependerá de la causa. Cuando la ginecomastia está relacionada con un medicamento o un desequilibrio hormonal, puede revertirse corrigiendo ese factor.
En algunos casos leves, las medidas no quirúrgicas como la dieta o el ejercicio pueden ayudar a mejorar la situación. "Cuando no existe una causa corregible, la solución más eficaz y definitiva suele ser la cirugía, que combina liposucción y extirpación del tejido glandular", explica Thione, quien recomienda la cirugía, sobre todo, cuando la ginecomastia se mantiene estable en el tiempo, no responde a otras medidas e, insiste, afecta física o emocionalmente al paciente.
UNA AFECCIÓN FRECUENTE
Según el experto, muchos hombres conviven con esta condición durante años sin buscar ayuda profesional. "La ginecomastia es mucho más frecuente de lo que suele creerse y, afortunadamente, en la mayoría de los casos tiene solución", afirma.
Para el doctor, acudir a un especialista permite descartar posibles problemas de salud, identificar el origen del crecimiento mamario y establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.
"Llevo muchos años dedicado al tratamiento quirúrgico de la ginecomastia, un campo en el que la experiencia acumulada resulta clave para obtener resultados naturales y satisfactorios. A lo largo de mi trayectoria he podido acompañar a numerosos pacientes en este proceso y, la combinación de una técnica depurada y una atención personalizada, suele traducirse en una mejora visible tanto en el aspecto físico como en la confianza y el bienestar de quienes se someten a la intervención", finaliza.