Archivo - La directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Antonia Blasco - UIMP - Archivo
MADRID 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la responsable del Grupo de Telómeros y Telomerasa del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la investigadora María Blasco, ha destacado que "hay que hacer muchas cosas para intentar generar una cultura de la equidad" en la ciencia y que "es difícil" cuando se es la "única mujer que está arriba".
En este sentido, Blasco destaca la importancia de los referentes. "Yo no sé si lo soy, pero creo que son importantísimos. Cuando era pequeña, antes de saber lo que iba a hacer, ya conocía a Marie Curie, y eso para mí era un ejemplo de que podía ser científica. Luego vinieron mis mentoras, como Margarita Salas", apuntaba.
Blasco, quien ha participado en el encuentro 'Mujeres que hacen posible lo extraordinario', organizado por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, ha compartido este espacio con Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid y primera mujer en ocupar este cargo, y Judit Romano, pionera del arbitraje femenino en España y árbitra de 1ª División de la Real Federación Española de Fútbol.
El coloquio, moderado por la Decana del Colegio, Timanfaya Hernández, y celebrado en el salón de actos, comenzó con una reflexión acerca del éxito profesional y sus costes personales. Para Blasco, el éxito no debe ser nunca un objetivo, pues el objetivo en la vida "tiene que ser la realización propia, poder desarrollar la carrera que quieras sin pensar en si vas a tener éxito o no, sino que estás dando los pasos adecuados para tu realización personal", ha explicado.
En el campo de la investigación, amplía, funciona "la meritocracia, es decir, el éxito viene dado por los descubrimientos que haces y el impacto de las publicaciones. Por ello, hay una "cierta tranquilidad de que, si lo haces bien, te preparas y tienes suerte, te va bien". Y, en este punto, Blasco cita a la científica, premio Nobel, Elizabeth Blackburn, "que decía que en la ciencia se sentía segura".
Sin embargo, destaca que en su campo profesional no todo es equitativo. Hay desigualdades, afirma, en el número de revisores hombres y mujeres, los paneles de promoción tampoco son paritarios. "Hay ejemplos muy claros en el CSIC, donde los puestos más altos en algunas disciplinas eran todo hombres hasta que cambiaron la composición del panel, empezó a haber mitad mujeres y, entonces, empezaron a aparecer mujeres", ha señalado.
Y amplía con el ejemplo del momento de decidir qué ponentes van a formar parte de un congreso científico: "Si no pones sobre la mesa que tiene que ser equitativo, lo que automáticamente sale son nombres de hombres".
"La ciencia se va a hacer igual en todos los países, ya seas mujer u hombre", y "cuando eres la primera mujer en una posición de liderazgo, tienes que decidir si vas a seguir haciendo las cosas como antes o si vas a cambiar radicalmente", incide.