MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) - El Servicio de Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra ha publicado un estudio que ha descubierto que la sangre seca sirve para diagnosticar infecciones incluso 7 años después de haber tomado la muestra. Este trabajo, recogido en la revista 'Clinical Virology', expone que la correcta conservación de estas muestras de sangre seca en papel (conocidas como DBS) es útil para la investigación, la salud pública y el control de epidemias. De hecho, estos hallazgos pueden ser especialmente relevantes para los biobancos y la seroepidemiología retrospectiva.