Una investigación dirigida por Amsterdam UMC, a lo largo de más de 5 años y 1100 pacientes, ha demostrado una estrategia para reducir el uso inadecuado de la vía intravenosa en un tercio, un efecto que se mantuvo durante el período de cinco años, y conducir así a una reducción de las infecciones asociadas que afectan a uno de cada diez pacientes, según se ha publicado en 'The Lancet eClinicalMedicine'.