MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) - La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha recordado en su 72 Congreso que la ética médica exige algo más que neutralidad y ha advertido de que los niños no pueden convertirse en "víctimas colaterales de la indiferencia global". Las guerras están transformando la infancia de millones de niños en todo el mundo y más allá de las víctimas directas de la violencia, los conflictos armados destruyen sistemas sanitarios, interrumpen programas de vacunación, agravan la malnutrición, dificultan el acceso al agua potable y dejan "profundas secuelas físicas y emocionales que pueden acompañar a los menores durante toda su vida".