Dormir poco o mal impacta en "todo el organismo", sobre todo en la salud cardiovascular

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Actualizado: viernes, 13 marzo 2026 14:12

MADRID 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

La responsable del Servicio de Medicina del Sueño de Olympia Quirónsalud, Andrea Gómez Moroney, ha advertido de que el impacto del mal sueño es "sistémico", de forma que "todo el organismo" se ve afectado cuando se duermen pocas horas o son de baja calidad, con una repercusión mayor en la salud cardiovascular.

Según ha explicado, la falta de descanso altera la regulación de la glucosa, favorece la resistencia a la insulina y mantiene activado el sistema nervioso simpático. Esta combinación contribuye a un estado inflamatorio sostenido que incrementa el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión.

"Cuando dormimos, el organismo activa procesos esenciales: se reparan tejidos, se regula el metabolismo, se fortalece el sistema inmunológico y se consolida la memoria", ha indicado la especialista. Durante la noche, el cerebro organiza y procesa la información acumulada a lo largo del día.

Cuando el sueño no es adecuado, aumentan la irritabilidad y las dificultades de concentración al día siguiente, cuando la persona tiene menos energía. Si esto se mantiene en el tiempo, crece el riesgo cardiovascular.

"El sueño no es tiempo perdido; es salud preventiva", ha subrayado la doctora, quien ha insistido en que no se debe normalizar dormir mal y, cuando el descanso deja de ser reparador y empieza a pasar factura durante el día, se debe consultar a un profesional.

TRASTORNOS DEL SUEÑO

Andrea Gómez ha señalado que el insomnio, la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de piernas inquietas son tres de los trastornos del sueño más habituales en la población adulta. Generan casancio crónico, problemas de memoria, bajo rendimiento e irritabilidad y, cuando se prolongan, aumentan el riesgo cardiovascular y pueden favorecer la aparición de ansiedad o depresión.

Según ha comentado, hay señales que no deben ignorarse, como la somnolencia diurna persistente, despertar con sensación de no haber descansado, dificultad para concentrarse o ronquidos intensos, que requieren valoración médica.

En el caso de la apnea del sueño, ha apuntado la importancia del diagnóstico precoz. "Las apneas provocan descensos repetidos de oxígeno y microdespertares que fragmentan el sueño. Si no se trata, puede derivar en hipertensión, alteraciones metabólicas y un mayor riesgo de accidentes por somnolencia", ha detallado.

Asimismo, ha advertido del aumento de cuadros de insomnio en consulta relacionados con el estrés y el uso nocturno de dispositivos electrónicos. Sobre el uso de pantallas, ha señalado que retrasan la secreción de melatonina, alteran el ritmo circadiano y mantienen al cerebro en un estado de activación.

HIGIENE DEL SUEÑO

La doctora Gómez ha ofrecido algunas pautas de higiene del sueño para proteger el descanso. Entre ellas, ha destacado la importancia de mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, así como crear un ambiente adecuado en el dormitorio.

También ha indicado que se debe reducir el uso de pantallas antes de dormir, evitar cenas copiosas, cafeína, alcohol o ejercicio intenso en las horas previas, y reservar la cama exclusivamente para dormir. "El descanso de calidad es una inversión directa en salud presente y futura", ha afirmado.

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