La exposición a partículas diesel causa y agrava las arritmias ventriculares

Es el primero estudio que confirma una relación causal

Archivo - Vista de la ciudad de Barcelona desde la sierra de Collserola, en un día de alta contaminación.
Archivo - Vista de la ciudad de Barcelona desde la sierra de Collserola, en un día de alta contaminación. - EUROPA PRESS - Archivo
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Publicado: jueves, 12 marzo 2026 9:54

   BARCELONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio liderado por el grupo de Enfermedades Cardiovasculares del Vall d'Hebron Instituto de Investigación (Vhir) ha demostrado que la exposición continuada a partículas diesel incrementa de forma significativa el riesgo de desarrollar arritmias ventriculares, aumentando su incidencia y gravedad.

   El investigador principal del grupo, Antonio Rodríguez-Sinovas, ha explicado a Europa Press que hasta ahora se sabía que la contaminación atmosférica era un factor de riesgo relacionado con el 25% de los fallecimientos por causas pulmonares, y con el 25% en causas cardiovasculares.

   "En enfermedades más concretas no estaba tan claro. Se había relacionado la contaminación con mayor incidencia de infarto de miocardio, pero sobre arritmias había pocos datos. Sí existían asociaciones entre picos de contaminación y una mayor tasa de ingresos por arritmias, pero estas asociaciones no demuestran una relación causa efecto", ha detallado.

   Este nuevo estudio, publicado en la revista 'Particle and Fiber Toxicology', ha confirmado dicha relación causal, exponiendo ratas a partículas diesel ricas en material particulado mediante un procedimiento que simula su inhalación.

RESULTADOS

   Los resultados mostraron un aumento "claro" tanto de la incidencia como de la duración de las arritmias ventriculares sostenidas, las más malignas, que pueden degenerar en fibrilación ventricular, mortal si no se desfibrila al paciente.

   Además, los electrocardiogramas de los animales expuestos presentaban alteraciones asociadas a un mayor riesgo arrítmico, lo que indica que la contaminación no solo puede desencadenar episodios de arritmia, sino que modifica el corazón de una forma que lo hace más vulnerable a sufrirlas.

PARTÍCULAS DIESEL

   Las partículas diesel tienen un núcleo de carbono rodeado por una corona que tiene metales reactivos e hidrocarburos, entre otros; son "muy tóxicas" para el organismo, y su distribución es prácticamente global, con unos niveles en las grandes ciudades europeas que superan las recomendaciones de la OMS.

   Pueden provenir de fuentes naturales, como volcanes o incendios forestales, pero también antropogénicas, como coches, industrias o combustión de madera.

   "Al final, todos los datos que hay ahora mismo apuntan a que la contaminación es dañina. No solo por las arritmias, sino también en otras enfermedades cardiovasculares, en pulmones e incluso en temas del sistema nervioso. Yo creo que los que toman las decisiones deberían forzar un poco su reducción", ha apuntado el investigador.

ESTRÉS OXIDATIVO

   Una vez registrada la incidencia de las arritmias, el equipo observó los mecanismos por los que se produce, y apreciaron un aumento sostenido del estrés oxidativo en el corazón, que se produce cuando hay un exceso de moléculas reactivas de oxígeno capaces de dañar las células.

   El estrés oxidativo se asoció a una respuesta inflamatoria exagerada y persistente; como consecuencia, el tejido cardiaco desarrolló fibrosis, es decir, una acumulación excesiva de tejido cicatricial que altera la distribución del impulso eléctrico del corazón, provocando entonces las arritmias.

ÓXIDO DE CERIO

   Los investigadores han experimentado con nanopartículas de cerio que, a diferencia de otros antioxidantes, como las vitaminas, no se agotan, sino que tienen la capacidad de reconstituirse.

   "Cuando las hemos administrado, hemos visto que reducen el estrés oxidativo. Como consecuencia se reduce la inflamación de miocardio y se produce menos fibrosis. Entonces, en los animales tratados vimos menos arritmias", ha apuntado Rodríguez-Sinovas.

   El científico matiza que estas nanopartículas se usan a nivel de investigación, pero no está aprobado su uso en humanos: "Tendrían que seguir el mismo recorrido que cualquier fármaco, con los debidos ensayos clínicos".

   Sin embargo, señala otras estrategias que también reducen el estrés oxidativo, como el ejercicio físico y las dietas ricas en Omega-3 o nueces, que son "muy antioxidantes".

MÁS INVESTIGACIÓN

   El equipo va a seguir analizando los efectos de otros componentes de la contaminación atmosférica, no solo sobre arritmias, sino también en infarto o en insuficiencia cardiaca.

   "En nanopartículas de cerio, se podría trabajar sobre su posible efecto en infarto de miocardio, que es un problema que se asocia a una gran producción de radicales libres de oxígeno, es decir, a gran estrés oxidativo. Pero esto es todavía solo una idea", afirma el investigador.

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