Un estudio del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra ha demostrado que la grasa subcutánea del abdomen ayuda a detectar el riesgo de prediabetes y diabetes, y que los valores elevados se asocian con un peor perfil metabólico. Por eso, sugieren incorporar la ecografía de grasa abdominal como una herramienta práctica para detectar riesgos en personas con exceso de adiposidad.