El especialista en Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra Gabriel Schlager ha señalado que una pequeña herida en el glande que no cicatriza, un enrojecimiento persistente durante semanas o una lesión que crece lentamente y no causa dolor pueden ser los primeros signos de un carcinoma de pene, un tumor poco frecuente pero potencialmente grave cuyo pronóstico mejora con un diagnóstico precoz.