Archivo - Niño delante de una pantalla. - HIRURG/ ISTOCK - Archivo
MADRID 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El uso de pantallas a edades tempranas genera frustración, déficit de atención y de descanso, por lo que hay que establecer unos límites "de forma propositiva y ejemplar", según el codirector del Departamento de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra, el pediatra José Manuel Moreno.
"Notamos que los menores tienen más frustración, descansan peor y les cuesta más mantener la atención. Es cierto que puede haber múltiples factores, pero estamos seguros de que el uso de dispositivos a edades tan tempranas influye lo suficiente como para tenerlo en cuenta y tomar decisiones", ha detallado.
Las sociedades científicas coinciden en que por debajo de los dos años un niño no debe usar dispositivos electrónicos, entre los dos y lo seis, poco tiempo y siempre acompañado, y a partir de esa edad, recomiendan un "uso razonable", que en cualquier caso no supere las dos horas diarias.
Moreno, en el tercer episodio del videopódcast 'Saber es salud', ha recalcado que las familias deben ser conscientes de la importancia de "establecer límites" en el uso de los teléfonos móviles. "En ocasiones, observamos cierto derrotismo en algunos padres que no son capaces de controlar esta realidad. Hay que reconocer que la limitación tiene que incluir a todos, porque los niños imitan a sus progenitores", ha explicado. Por ello, ha propuesto otras alternativas relacionadas con "el juego y la actividad física".
ALIMENTACIÓN, EJERCICIO FÍSICO Y DESCANSO
Además, que los niños mantengan una alimentación adecuada y realicen ejercicio físico "les aleja de los médicos". "En lo que respecta a la alimentación, es clave adquirir hábitos saludables incluso desde el embarazo", ha recalcado. Asimismo, aunque un niño no tenga sobrepeso durante la infancia, el también director del Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra ha subrayado que "no hay que fomentar el consumo de ultraprocesados".
Respecto al sueño, José Manuel Moreno ha recomendado a las familias "seguir rutinas" que acostumbren a los más pequeños a tener una "buena higiene del descanso" y evitar los dispositivos desde dos horas antes de acostarse. "La luz de las pantallas no aporta nada a los circuitos hormonales que favorecen el sueño. Están hechas para mantenerte alerta. Es todo lo contrario a lo que buscamos", ha indicado.
Por todo ello, el doctor ha incidido en que, independientemente de los contenidos a los que puedan acceder, "las pantallas no deben permanecer dentro de las habitaciones".