En el Día Mundial de Concienciación del Autismo, expertos alertan sobre un fenómeno invisible pero frecuente: el masking o camuflaje social en las niñas con autismo. Esta capacidad para imitar conductas neurotípicas puede retrasar el diagnóstico durante años, aumentando el impacto emocional, y dificultando el acceso a los apoyos tempranos.