MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) - En una sociedad que asocia la felicidad con el placer inmediato, con el éxito, o con la ausencia de problemas, son cada vez más las personas que sienten insatisfacción pese a tener cubiertas sus necesidades materiales. Con motivo del Día Internacional de la Felicidad, un psiquiatra explica que ser feliz no es un objetivo que se alcance, sino un proceso ligado al equilibrio emocional, al propósito vital, y a la calidad de nuestras relaciones. Dormir y comer bien, cuidar los vínculos, hacer 30 minutos de ejercicio al día, y aprender a gestionar el diálogo interno -más que perseguir estímulos rápidos de placer- son algunas de las claves respaldadas por la Ciencia para mejorar el bienestar psicológico y acercarnos a una vida más satisfactoria.