MADRID, 24 Abr. (EDIZIONES) - Apretar o rechinar los dientes se ha asociado tradicionalmente al estrés y al sueño, pero la evidencia actual está cambiando este enfoque. El bruxismo no es una enfermedad en sí misma, sino un comportamiento muscular con posibles implicaciones clínicas que pueden ir desde el desgaste dental, hasta el dolor cervical o las cefaleas. Además, lejos de limitarse a la noche, el tipo más frecuente es el que ocurre durante el día, muchas veces de forma inconsciente.